Peruanos en el mundo

migrantes en las ciudades en donde se establecieron, y bastantes de ellos se casaron con mujeres locales, formaron familia y se quedaron. En este mismo lapso, mujeres provenientes de zonas rurales quechuahablantes en la sierra andina, que trabajaban como empleadas domésticas en Lima, comenzaron a emigrar a Florida meridional y a otras partes de Estados Unidos a finales de los años cincuenta, para efectuar las mismas labores que realizaban en el Perú; entretanto, los varones de los barrios obreros de Lima (Surquillo, La Victoria y Callao) comenzaron a viajar a Paterson y a otras ciudades de Nueva Jersey, a trabajar en la floreciente industria textil (Altamirano, 1990)36. Asimismo, Nueva York y Chicago surgieron en paralelo como centros de inmigración de un número cada vez mayor de peruanos (Walker, 1988); mientras que Los Ángeles y otras ciudades de California se convirtieron también en imanes de la emigración peruana cuando muchos obreros fabriles de Nueva Jersey fueron despedidos a finales de los años setenta. En esta década y la siguiente, Miami recibió una gran cantidad de migrantes de las áreas rurales andinas del Perú, en particular de los departamentos de Áncash, Junín y Ayacucho, de modo que para finales del decenio de 1980 la ciudad surgió como el destino preferido de los peruanos de clase media y alta, sobre todo de Lima, que huían de la crisis económica y política del Perú. El éxodo prosiguió durante el gobierno de Fujimori entre 1990 y 2001, y se propagó a otras ciudades de EE.UU. como Dallas, Houston, Washington DC y San Francisco. Según Altamirano (2000, p. 26), el número total de peruanos en Estados Unidos era de quinientos mil en 1992. Hoy en día es probable que esta cifra haya alcanzado el millón, lo que la convierte en la concentración más grande de peruanos fuera de su país (Altamirano, 2006, pp. 124-125). La emigración peruana fue cambiando de dirección desde finales del decenio de 1980 y comienzos del siguiente, y nuevos destinos fueron apareciendo en los últimos quince años (Paerregaard, Berg & Takenaka, 2010). Una encuesta efectuada por el Proyecto de Emigración Latinoamericana (Latin American Migration Project) de la Universidad de Princeton en 2001 identificó a veinticinco países como destinos de la migración peruana (Takenaka, 2003). Esta explosión en destinos alternativos se desencadenó debido a dos factores. Por un lado, el Perú experimentó una explosión en la tasa de desempleo a finales de la década de 1980 y comienzos del siguiente decenio, debido a la crisis económica y política que asoló al país durante el gobierno de Alan García (1985-1990), y a las políticas neoliberales introducidas por el de Fujimori (1990-2001), 63

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