Peruanos en el mundo

Mientras que el Perú fue durante siglos el destino de conquistadores, esclavos, refugiados y caza fortunas procedentes de Europa, África, Asia y Norteamérica, desde hace unos treinta años comenzó a ser una fuente de emigración. La mezcla racial y cultural que el país experimentó durante los años de inmigración produjo la diversidad de la actual población emigrante. Los españoles, italianos, argentinos, norteamericanos y japoneses que llegaron al Perú a trabajar o establecerse hasta mediados de la década de 1950 crearon conexiones económicas, políticas y culturales entre su nuevo país de residencia y su lugar de origen, que los peruanos emplearon para propagarse por todo el mundo en la segunda mitad del siglo XX30. Actualmente, la emigración peruana toma la forma de una telaraña global, en la cual personas de la misma parte del Perú tienden a emigrar a los mismos destinos31 (véase la figura 1). En este contexto, España ha pasado a ser el destino preferido de la emigración peruana proveniente de las ciudades costeñas del norte del país, y de Trujillo en particular32. Asimismo, ciudades estadounidenses como Nueva York, Paterson, Nueva Jersey, Chicago y Los Ángeles, conjuntamente con países como Japón, Argentina y Chile, atraen a peruanos principalmente de Lima y de otras ciudades costeras del Perú central33. Así también, Milán, Roma y Turín, en Italia, así como Miami (Florida) y en menor medida Hartford, Connecticut, Washington DC, y Dallas y Houston (Texas), en Estados Unidos, fueron el principal destino de los emigrantes provenientes de la sierra peruana durante varios años34. Aunque el mapeo de los orígenes regionales de los emigrantes y sus destinos globales no logran transmitir la especificidad de la dinámica geográfica y cultural que impulsa la emigración peruana, sí indica en cambio tendencias generales sobre cuya base podemos extraer conclusiones sustantivas. Una de ellas es que Estados Unidos es el destino principal de la emigración peruana (Altamirano, 2000, p. 31). La primera ola importante de emigrantes (aunque relativamente pequeña en número) ocurrió a comienzos de la década de 1930, cuando reducidos grupos de refugiados políticos pertenecientes al APRA salieron al exilio y se establecieron en ciudades de EE.UU. como Chicago y Nueva York35. El Perú experimentó una bonanza económica después de la Segunda Guerra Mundial, y en las décadas de 1950 y 1960, las familias de las clases media y alta solían enviar a sus hijos a estudiar medicina, derecho y otras profesiones a España y Argentina. Muchos de estos jóvenes formaron asociaciones de 62

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