Peruanos en el mundo

entender la importancia cultural de las nociones de lugar de los emigrantes, debemos extender la definición de nuestro campo de estudio más allá de los confines de los sitios particulares de estudio escogidos, para inspeccionar con mayor detenimiento15 y moldear nuestro campo del mismo modo en que los migrantes forjan sus redes y dan forma a dichas nociones. Dicho de manera más directa, es preciso seguir los pasos de aquellos a quienes estudiamos. Por ende, en lugar de imaginar el ámbito de investigación de los estudios diaspóricos como un campo «multisitio», prefiero pensarlo como un campo «extendido». En vez de ser la mera suma de etnografías de diversos sitios singulares, el campo «extendido» está conformado por el entrelazado de una serie de breves estudios a profundidad de aspectos específicos de la vida de los migrantes (movimientos, redes, formas de subsistencia, identidades, instituciones, actividades colectivas) en muchos lugares distintos. De este modo, aunque el término comprende la idea de localidad, también nos recuerda la movilidad e interconexión que une a los migrantes en y entre los muchos entornos en donde viven. Así, la noción de un campo «extendido» no solo enfatiza la importancia que tiene el análisis de las comunidades migrantes en términos de sus redes globales, sino que además reconoce que las poblaciones diaspóricas están arraigadas en lugares particulares en momentos específicos, y que es en estos entornos que los migrantes reconfiguran viejas identidades y crean otras nuevas, así como formas de pertenencia en (y en interacción con) el mundo circundante. Estas localidades de actividades e intercambios migrantes constituyen los sitios de estudio de la investigación etnográfica, en la cual el investigador puede observar la vida cotidiana de grupos particulares de migrantes, y explorar cómo es que las políticas migratorias y del mercado laboral conforman sus estrategias e identidades. Tales estudios definen lo que Marcus denomina «etnografías estratégicamente situadas». En contraste con la noción de los procesos globales como el macro-marco, que contextualiza el estudio de poblaciones marginales (según lo transmitido por las etnografías convencionales de un solo sitio), la etnografía estratégicamente situada: intenta entender algo amplio acerca del sistema en términos etnográficos, tanto como a sus sujetos de estudio: solo es local circunstancialmente, situándose a sí mismo en un contexto o campo bastante distinto que otras etnografías de un único sitio (1995, p. 111). 36

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