experimentada por muchos migrantes del Tercer Mundo que viven en países desarrollados está haciendo que ellos fortalezcan sus lazos con sus países de origen en vez de que busquen integrarse a sus nuevos países de residencia (Glick Schiller & Fouron, 1999). Sin embargo, sostengo que contrariamente a aferrarse a su país de origen o a su identidad nacional, y desarrollar patrones de participación transnacional o identidades diaspóricas como los emigrantes caribeños, mexicanos y centroamericanos, la mayoría de los peruanos en Estados Unidos, España e Italia buscarán adaptarse a su nuevo país de residencia y asumir nuevas identidades. No obstante, está menos claro si un proceso similar de adaptación ocurrirá en Argentina, Chile y Japón. Como ya se dijo, los peruanos tienden a emigrar a los mismos países que produjeron los inmigrantes que el Perú recibió en los siglos XIX y XX. Esto resulta particularmente evidente cuando comparamos la emigración peruana contemporánea con flujos migratorios previos al Perú, originados en Japón, España y en cierta medida Italia. Esto sugiere que hay un fuerte elemento de persistencia en la historia migratoria peruana, y que la elección del destino que los peruanos hacen al emigrar está bastante influida por el origen nacional y el estatus étnico. Otros dos indicadores más de esta continuidad resultan de interés para el presente estudio: la correlación entre el actual flujo de peruanos a Europa meridional, y el de los jóvenes varones peruanos de clase media y alta que partieron a estudiar a España (y Argentina) en las décadas de 1950 y 1960, y que posteriormente se casaron con mujeres locales y formaron familias en sus nuevos países de residencia; y la analogía entre los procesos previos de migración interna en el Perú y los flujos migratorios contemporáneos encabezados por mujeres. De este modo, los peruanos del campesinado andino y la clase trabajadora urbana del Perú, que comenzaron a emigrar a Estados Unidos en la década de 1950, y a España, Italia, Argentina y Chile en la de 1990, recurrieron extensamente a las mismas redes y estrategias de subsistencia que los emigrantes rural-urbanos peruanos emplearon durante la segunda mitad del siglo XX, en su búsqueda de cambiar de estatus social y labrarse nuevas vidas en las principales ciudades del país. En suma, las prácticas migratorias y las estrategias de subsistencia en las que participan y siguen los peruanos de las clases rural y trabajadora urbana, así como de las clases media y alta y de las minorías étnicas, tienen una larga historia en el Perú. 284
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