Peruanos en el mundo

artefacto de naturaleza ambigua, pues para muchos inmigrantes indocumentados es un motivo de preocupación así como un deseo. La lucha de Tito por conseguir su green card es evidencia de esto último. Él emigró a Estados Unidos como un «espalda mojada» en 1986. Ese mismo año, el gobierno de EE.UU. dio una amnistía para todos los inmigrantes indocumentados y no autorizados, que pudieran probar que estaban viviendo en el país desde 1982. Por tanto, Tito decidió pagarle doscientos cincuenta dólares a un ranchero estadounidense de California, para que le hiciera un contrato en el que declaraba que había trabajado para él entre 1982 y 1986. Así pudo obtener su green card. Entre los documentos de identidad más deseados figuran los permisos de residencia y de trabajo, los certificados de nacimiento y matrimonio, las licencias de conducir y la tarjeta del seguro social. Estos papeles a menudo pueden conseguirse con un simple pedido a las autoridades locales, que en muchos lugares dan por sentada la identidad de las personas y por tanto no investigan su estatus legal en el país. Otra forma es adquirir documentos de identidad falsos (por ejemplo, green cards y tarjetas del seguro social), los cuales pueden comprarse en las calles de las ciudades principales de Estados Unidos a precios que fluctúan entre los veinte y cien dólares (Mahler, 1995, p. 167; Margolies, 1994, pp. 117-120). En la medida en que estos documentos permiten a los inmigrantes sostener que son residentes legales o ciudadanos, brindan los medios para llevar a cabo una vida semilegal, y suponen un seguro contra el peligro de la detención y la deportación arbitrarias (Coutin, 2000, pp. 55-63). El siguiente paso hacia la legalización comprende la conversión de su estatus ilegal en legal. Para lograr esto, resulta de vital importancia que el inmigrante presente su «situación» a las autoridades migratorias, para así convencerlas de que realmente tiene derecho a la residencia legal y al permiso laboral. Esto involucra que dé cuenta de todos sus actos y movimientos después de que ingresó al país y que explique las intenciones y la racionalidad detrás de ellos, de tal modo que no se coloque a sí mismo en conflicto con la ley, a pesar de tener el estatus de ilegal. Tal como afirma Coutin: «el estatus migratorio de las personas queda determinado por su historia legal» (2000, p. 52). Desafortunadamente, esto casi siempre genera una idea equivocada entre los inmigrantes respecto a qué cosa realmente significa la legalidad. Asimismo, Coutin sugiere que: como se requiere de documentos para demostrar la elegibilidad para los derechos y servicios, y como quienes demuestran elegibilidad se encuentran materialmente 266

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