Posteriormente se casó con una peruana que vivía en Barcelona, con la cual tiene dos hijos. Como ella ya era residente legal en España al momento de su matrimonio, esto le permitió a Avelino solicitar el permiso de residencia permanente en España y luego la ciudadanía. La historia migratoria de Avelino se asemeja a la de muchos otros peruanos que emigraron a España en los noventa. Como en esta época dicho país reconocía a las víctimas de la guerra civil peruana como refugiados políticos, le concedió asilo político a un gran número de peruanos. Irónicamente, y tal como lo indica la trayectoria de Avelino, este grupo incluía no solo a los civiles que habían sido perseguidos, sino también a miembros de la policía y de los grupos rebeldes del país. En efecto, junto a cientos de otros agentes del orden público, Avelino falseó su testimonio para figurar como perseguido y no como perseguidor. Asimismo, su trayectoria evidencia las preocupaciones que guían las estrategias que los inmigrantes siguen cuando navegan por el fangoso terreno de la ilegalidad y buscan vías a través de las cuales conseguir un estatus legal. Así, durante sus más de quince años en España, la condición legal de Avelino ha cambiado de turista a refugiado político, inmigrante ilegal y, por último, a ciudadano español. Aurora Aurora, de cincuenta y seis años, pasó la mayor parte de su vida en el Perú. Ella creció y pasó casi toda su juventud junto a sus siete hermanos en Cajamarca. A los diecisiete años consiguió empleo como profesora en un colegio local, una profesión que se convirtió en su forma de ganarse la vida cuando se mudó a Lima diez años más tarde. La primera de la familia en dejar Cajamarca fue una de sus hermanas menores, que se mudó a Chiclayo a terminar la secundaria; luego partió hacia Lima, donde trabajó un tiempo como educadora antes de emigrar a España en 1976. Sus tres hermanos también emigraron poco después a Lima para estudiar. Mientras que uno de ellos permaneció en el Perú, los otros dos partieron a Canadá y Estados Unidos, donde viven con sus respectivas esposas e hijos peruanos. Dos de las hermanas de Aurora también se asentaron en Lima a finales de los años setenta, tras lo cual emigraron. Una de ellas partió a España en 1984 y se estableció en Barcelona, mientras que la otra se fue a Estados Unidos con su esposo peruano y sus dos hijos. Los padres de Aurora también se mudaron a Lima con ella y su hermana menor. En la capital, 253
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