Peruanos en el mundo

y salidas de la ilegalidad. De este modo, algunos de los inmigrantes entran legalmente a su nuevo país de residencia, solo para convertirse en ilegales porque se quedan allí una vez que su visa de turista ha expirado, o porque pierden su estatus de refugiados; mientras que otros llegan sin ningún tipo de documentación pero luego logran convertirse arreglar su situación. Por su parte, otros más continúan zigzagueando dentro y afuera de la ilegalidad y la legalidad, sin jamás conseguir la residencia legal permanente. Por último, las ocho trayectorias demuestran no solo las formas y significados particulares que la ilegalidad toma en Estados Unidos, España, Japón y Argentina, sino también las consecuencias que estas formas y significados de la ilegalidad tienen para la vida individual de los inmigrantes y su capacidad de hacer planes futuros en su nuevo país de residencia, y por ejemplo, regresar al Perú a visitar a sus familias. Andrea En el capítulo 7 describí mi primer encuentro con Silvia en 1990. Su situación, en efecto, se parecía a la de Andrea, su hermana mayor, quien llegó a Florida en 1989. Antes de emigrar ella firmó un contrato con una agencia de viajes en Lima, que le cobró siete mil dólares para organizar el viaje, planeado para que terminara en San Diego. Una tía que vivía en Miami le prestó el dinero para financiar el viaje, que le tomó tres meses y medio y la condujo primero a Panamá por vía aérea. Allí tomo otro vuelo a El Salvador, desde donde continuó el viaje por tierra junto con un grupo de emigrantes indocumentados, que incluía a cinco peruanos. Un agente local instruyó a Andrea y a sus compañeros de viaje en cómo sobornar a la policía de fronteras cuando entraran a Guatemala. Ella cuenta que una vez que cruzó la frontera regresó su pasaporte peruano a su país por correo, y continuó la travesía sin ningún tipo de documentación personal: Mi pasaporte solamente podía causar problemas. Si la policía americana te coge y ve tu pasaporte te regresan al Perú, pero si no tienes ningún papel solo te devuelven a México. Después de que el grupo pasó un mes en un hotel en Guatemala, fue contactado por otro agente, quien los llevó a un lago que separa Guatemala de México. Ellos intentaron ingresar a este último país cruzando el lago sobre una llanta de automóvil en medio de la noche. Sin embargo, fueron atrapados por la policía federal mexicana («los federales») y devueltos a Guatemala ese mismo día. Andrea cuenta cómo fue esta experiencia: 249

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