Peruanos en el mundo

estudio, espero encontrar la metodología que guio mi investigación de campo, y generar transparencia analítica en la exploración de la interacción entre los migrantes y sus entornos sociales y políticos. Esto también me permite posicionarme como investigador en relación con los actores sociales, instituciones políticas e identidades culturales en la arena de la migración global. SITIOS DE ESTUDIO Estoy parado con Miguel comiendo arroz con pollo y tomando cerveza peruana en La Chopera, que se encuentra en la esquina suroccidental del célebre Parque de Retiro de Madrid. Hasta hace poco, los ciudadanos españoles respetables solían pasear por este parque con sus familias en las tranquilas tardes de domingo. Bueno, aún lo hacen, pero ahora es difícil ubicar a los madrileños locales entre los cientos de inmigrantes del Tercer Mundo que hacen presentaciones culturales, venden artículos folclóricos, tocan música exótica y, como en La Chopera, juegan fútbol. Todas los domingos en la tarde, las mujeres peruanas venden comida hecha en casa y cerveza latinoamericana afuera de los campos de fútbol, donde cientos de compatriotas, junto con bolivianos, ecuatorianos y colombianos, están todos ansiosos de probar un sabor casero. Entonces repentinamente aparecen cuatro coches de policía. Los vendedores callejeros parecen conocer el juego y se mantienen tranquilos. Miguel y yo rápidamente arrojamos el resto de nuestro delicioso arroz con pollo, nos escondemos detrás de un par de árboles y observamos desde lejos. Cinco oficiales de policía se acercan a los vendedores callejeros para confiscar sus productos. Después de bastantes gritos y chillidos en español, la mujer que nos vendió la comida arroja una gran olla con cebiche detrás de uno de los oficiales de policía. El incidente ha terminado en unos cuantos minutos y los cuatro carros de policía dejan La Chopera, repletos de ollas, platos, vasos y suficiente comida latinoamericana como para alimentar a toda la estación policial. A todos nos parece que ya terminó y la atmósfera nuevamente es normal. Escucho a alguien que dice: «Se llevaron la comida, pero todavía tenemos la cerveza». Entonces los cuatro carros aparecen nuevamente. Esta vez alguien debe haberles dado un soplo a los oficiales. Ellos buscan cerveza por todos lados: retiran las tapas del alcantarillado, buscan en los árboles y en todas partes. Nuevamente llenan sus carros con los bienes confiscados y se van. Nos quedamos sin nada y todos están disgustados. Los sitios de estudio de mi investigación comprenden aquellos lugares, tanto rurales como urbanos, en Estados Unidos, España, Italia, Japón y Argentina donde los peruanos se afincaron y establecieron comunidades 23

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