Peruanos en el mundo

los últimos veinte a treinta años. Así, ha pasado de representar la protección de los desastres naturales a ser un símbolo de unidad y esperanza contra otros peligros, como la actual crisis económica y política del país. Su transformación en un emblema nacional se vio estimulada por el éxodo masivo de peruanos en las últimas tres décadas a distintas partes del mundo, en busca de nuevas formas de ganarse la vida y de mejores condiciones de trabajo. A pesar de la dispersión geográfica y de la heterogeneidad social, los inmigrantes comparten un interés común por la formación de hermandades y por formar parte de las procesiones anuales en honor del Señor de los Milagros. Actualmente hay más de sesenta hermandades en Estados Unidos, Canadá, España, Italia, Japón, Argentina, Chile, México, Bolivia, Colombia y Venezuela, que son los países con la mayor concentración de inmigrantes peruanos (Paerregaard, 2007). Por lo expuesto, en este capítulo exploro estos aspectos de la emigración peruana, que hicieron que los migrantes expatriaran los íconos religiosos, fundaran hermandades y organizaran procesiones en sus nuevos países de residencia. Examino también los cambiantes significados sociales y culturales de la imagen y reviso los conflictos surgidos dentro de las hermandades, debido a discrepancias en torno a cómo adaptar las prácticas religiosas existentes a la sociedad anfitriona, y cómo interpretar el significado sociorreligioso de los íconos. Aunque los peruanos le tienen devoción a varias imágenes, me concentraré en la del Señor de los Milagros, que es, de lejos, la más popular. Finalmente, sostengo que tres dimensiones de la fe en este ícono facilitaron su dispersión global. 1. La dimensión migratoria. El Señor de los Milagros hunde sus raíces en el pasado del Perú como un país receptor de inmigrantes procedentes de Europa, África y Asia, que llevaron consigo sus tradiciones y creencias religiosas al Nuevo Mundo. Un proceso similar está ocurriendo ahora, mediante el cual los peruanos emigran a otras partes del mundo. En consecuencia, al establecer hermandades y honrar al Señor de los Milagros en Norte y Sudamérica, Europa o Asia, ellos están evocando el imaginario migratorio que es inmanente a este ícono. 2. La dimensión sincrética. El ícono es el resultado de un proceso de criollización y creencias sincréticas, influido no solo por el cristianismo introducido por los conquistadores españoles, sino también por la fe y las prácticas religiosas de otros grupos 183

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