Peruanos en el mundo

por un lapso más prolongado que el promedio de la muestra» (2001, p. 188, el énfasis es nuestro). Un análisis paralelo del transnacionalismo político, basado en el mismo estudio, indica tendencias similares, lo que lleva a Portes a concluir lo siguiente: El cultivo de redes vigorosas con el país de origen, y la implementación de iniciativas económicas y políticas basadas en estas redes, podrían ayudar a los inmigrantes a solidificar su posición en la sociedad receptora y a lidiar de modo más eficaz con sus barreras (2001, p. 189). En otras palabras, y a contracorriente de lo que hasta ahora han asumido las teorías de la transnacionalidad, la asimilación y la incorporación en la sociedad receptora podrían ir de la mano con las prácticas y proyectos transnacionales. Por su parte, Waldinger y Fitzgerald llegan incluso a afirmar que «la representación estándar de la asimilación y el transnacionalismo como perspectivas teóricas o conceptos analíticos rivales resulta engañosa» (2004, p. 1179). Estas observaciones sugieren que en la medida en que la transnacionalidad queda adecuadamente contextualizada en relación con el patrón migratorio —las políticas migratorias y el estatus legal de los migrantes y las formas específicas de las prácticas y actividades a que estos se dedican—, el concepto podría ayudarnos a distinguir mejor entre aquellas formas de compromiso transnacional que promueven la movilidad social, y aquellas que simplemente fortalecen los lazos de los emigrantes con su país de origen, a costa de su incorporación al mercado laboral y su integración en la sociedad receptora. Aunque para los peruanos es algo común mantener múltiples relaciones con su país y su región o aldea natal, y extender sus redes más allá de las fronteras nacionales, el impacto que estos vínculos tienen sobre su vida cotidiana es limitado. Para la mayoría, las remesas enviadas a los parientes en casa cada mes o cada dos meses vienen a ser el principal vínculo transnacional —y en algunos casos el único— con el Perú. A pesar de que la transnacionalidad constituye un importante punto de referencia en su sentido de pertenencia, su lucha cotidiana para ganarse la vida, hacer frente a las autoridades locales y encontrar un lugar para vivir se ve configurada por fuerzas económicas y sociales en la sociedad anfitriona, antes que por las relaciones transnacionales con su país de origen, y deben por ello ser analizadas en este contexto. Es más, dado que una gran parte de los emigrantes peruanos cuentan con experiencias previas de 17

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