ser reconocido como artista encarna el espíritu de su padre y abuelo, una visión de la cual dio testimonio en una exhibición que organizó y que mostraba las obras de las cuatro generaciones de retablistas de su familia. En su calidad de retablista reconocido, que simboliza lo que para muchos es un arte popular andino auténtico, Nicario es invitado periódicamente a exhibir sus obras en eventos culturales organizados por las asociaciones peruanas de inmigrantes en Miami. Sin embargo, su obra a menudo crea confusión a qué significa el arte popular, pero también acerca de lo que son la cultura y la identidad andinas. En 1997 formó parte de una exhibición celebrada por una organización peruana en Key Biscayne, una isla en las afueras de Miami habitada fundamentalmente por estadounidenses de clase alta e inmigrantes latinoamericanos acaudalados, pero se sintió decepcionado con la respuesta que obtuvo de los visitantes. Nicario recuerda así este episodio: Muchos de los que fueron a ver mi trabajo eran peruanos, pero me preguntaron si era de Guatemala. Y cuando les dije que era del Perú, se sorprendieron y preguntaron: “¿De qué parte del Perú?”. Ya sabes, muchos peruanos de Key Biscayne vienen de Miraflores y San Isidro. No saben nada de la cultura andina. Pero sí creen saber mejor que yo qué cosa es el folclor andino. También recuerda que se le pidió que participara en una exhibición de la cultura peruana en el Consulado del Perú en Miami, realizada por el Centro Peruano de Cultura e Historia. Sin embargo, los organizadores inicialmente se rehusaron a aceptar sus obras porque eran distintas de lo que ellos esperaban del retablo andino convencional. Incluso uno de ellos le increpó que esos no eran retablos, porque estos debían mostrar «cosas bonitas de la gente en Perú. No este tipo de cosas». Para Nicario, los peruanos de clase alta no conocen la cultura y la historia de su propio país, particularmente en lo que a la población indígena concierne, y se siente frustrado con los peruanos de Lima que ignoraban a las culturas indígenas peruanas antes de emigrar, y que ahora dicen saber cómo debe ser un retablo, e incluso lo acusan de no crear el folclor andino apropiado126. Por ello, concluye: Hago arte, no folclor. ¿Quiénes son ellos para decir lo que debo hacer?. En suma, podemos ver que Nicario se mueve dentro de una red transnacional que le permite renegociar su papel como artesano tradicional en el Perú y redefinir el significado del folclor y del arte. En Lima, su esposa e hijo continúan exhibiendo sus retablos como arte tradicional en 170
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