Argentina sino también en otros países latinoamericanos y en Norteamérica122. Salvo por unas cuantas grandes corporaciones transnacionales como Inca Cola y Cuzqueña, que producen y venden gaseosas y cerveza peruana en Norte y Sudamérica, Europa y Japón, la mayoría de las conexiones comerciales peruanas tienen como base redes informales y están restringidas a pequeños circuitos de emigrantes individuales. Una de ellas gira en torno a Los Ángeles, donde dos hermanos dirigen una empresa mayorista que importa productos peruanos y los vende a restaurantes y tiendas en California123. En 1998, estos hermanos, ambos nacidos y criados en el Perú pero descendientes de inmigrantes chinos, viajaron al Japón para establecer contacto comercial con empresarios peruanos locales. Su plan era reexportar algunos de los productos que importaban del Perú al Japón, para así explotar el mercado emergente de la comunidad peruana de dicho país. Para los hermanos, este contacto de negocios es una extensión de un vínculo migrante ya existente entre el Perú, Japón y California, que se estableció gracias a los trabajadores emigrantes japoneses en 1898, y que reactivaron los peruanos-japoneses que volvieron al Japón a comienzos de la década de 1990, y que luego emigraron nuevamente, esta vez a California. La conexión principal en este triángulo transpacífico migratorio y comercial es Los Ángeles, que brinda el vínculo aéreo más directo entre el Perú y el Japón. En este último país, varios tenderos peruanos comenzaron a importar productos de su tierra a mediados de la década de 1990, para lo cual se valieron de conexiones comerciales creadas por la comunidad brasileña, que es mucho más grande y está mejor establecida que la peruana. Sin embargo, para estos empresarios, la existencia de un vínculo más directo con el Perú mediante la comunidad peruana de Los Ángeles les brinda una opción más atractiva que la de trabajar a través de la brasileña. En España, los peruanos han tenido menos éxito en la creación de vínculos comerciales transnacionales. Aunque varios de ellos abrieron tiendas y restaurantes étnicos en Madrid y Barcelona, solamente unos cuantos establecieron contactos empresariales fuera del país. Uno de los pioneros de la comunidad peruana de Barcelona llegó a España con su esposa, en 1987. Ellos se establecieron en esta ciudad y abrieron un restaurante en el puerto Olímpico. De lunes a viernes, el restaurante luce como cualquier otro bar español, pero los fines de semana los dueños venden comida peruana. A diferencia de los peruanos en Los Ángeles, que 164
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