Peruanos en el mundo

investigación del tercer estudio. A diferencia de los dos primeros, que buscaban demostrar cómo es que los conflictos políticos y las actividades caritativas se desarrollan dentro de redes transnacionales, este caso explora la importancia que los lazos diaspóricos tienen para las actividades institucionales de los inmigrantes. Por su parte, el cuarto caso examina los lazos transnacionales así como los vínculos diaspóricos a que los migrantes recurren, para desarrollar relaciones comerciales tanto con su país de origen como con otras comunidades migrantes en otras partes del mundo. Por último, el quinto estudio de caso analiza cómo es que migrantes individuales usan vínculos transnacionales restringidos pero de largo plazo, para crear nuevas identidades sociales y cuestionar los significados de las relaciones de poder existentes dentro de la sociedad peruana. REBELÁNDOSE Y SOMETIÉNDOSE Desde finales de la década de 1960, más de tres mil varones de los pueblos de la sierra central peruana emigraron con visas H-2a, para trabajar como pastores de ovejas con rancheros estadounidenses en el oeste de EE.UU., con contratos de tres años facilitados por una organización llamada Western Ranch Association (WRA). Muchos de ellos regresan con dos, tres y a veces hasta ocho contratos, que implican que trabajen durante muchos años en áreas remotas de Estados Unidos lejos de sus familias (Paerregaard, 2005b). Aunque los salarios son bajos en comparación con lo que el ciudadano estadounidense promedio gana, los pastores consideran que los contratos constituyen una atractiva oportunidad para mantener a su familia en su comunidad de origen y ahorrar dinero para invertir a su eventual regreso al Perú. En los últimos años, esta práctica migratoria fue la manzana de la discordia en un conflicto político que estalló dentro de la comunidad peruana de California, donde algunos de los pastores trabajan, y que posteriormente se extendió al Perú, pues los medios de comunicación y los parlamentarios tomaron parte en un acalorado debate en torno a los derechos humanos de la población emigrante del país. El meollo del conflicto fue la explotación y el maltrato dado a los pastores por parte de los rancheros estadounidenses, siendo una persona clave en el escándalo un expastor llamado Víctor. En 1991, Víctor viajó con un contrato de tres años para pastorear ovejas en un rancho de California. A diferencia de muchos de sus compañeros emigrantes, él pasó la mayor parte de su contrato en el rancho, para evitar 145

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx