migrantes son creadas, a menudo, en respuesta a las demandas de mano de obra barata en el Primer Mundo; de igual modo, al operar como un mecanismo para «jalar» a los recién llegados, ellas contribuyen a la reproducción de los mismos mecanismos de exclusión que buscan contener su movimiento y explotar su fuerza laboral. Sin embargo, la ambigüedad de las políticas inmigratorias y del mercado laboral de los países del Primer Mundo también le dan a las redes migrantes espacio para maniobrar en busca de vacíos legales en las políticas migratorias existentes y explotar así nuevos nichos en el mercado laboral, con lo cual desarrollar sus propias estrategias migratorias y de subsistencia. Esto lo demuestran los procesos a través de los cuales se desarrollaron las seis redes en las seis fases examinadas en este capítulo, en particular el paso de la cuarta a la quinta fase; es decir, de la del «espalda mojada» a la fase transatlántica y transpacífica. Así, a lo largo del tiempo, la lucha entre las redes y las políticas migratorias eventualmente toma la forma de un juego del «gato y el ratón», el cual trae a primer plano la lucha de poder entre la estrategia y la táctica descrita por De Certeau (1988, p. XIX)94. Este afirma que «el espacio de la táctica es el espacio del otro. Debe así seguir desarrollándose y con un terreno impuesto a ella y organizado por la ley de una potencia extranjera» (1988, p. 37); a ello añade que «los débiles deben continuamente volcar a sus propios fines, fuerzas que les son totalmente ajenas» (1988, p. XIX). En lugar de reducir las redes migrantes a meras «armas tácticas de los débiles», que «v[uelcan] a sus propios fines, fuerzas que les son totalmente ajenas», tal como queda implícito en las nociones de táctica y estrategia de De Certeau, sugiero que ellas representan una práctica migratoria que no solo opera dentro del terreno de un solo Estado-nación, sino que además explotan las diferencias en las políticas migratorias y la demanda de mano de obra barata de distintos países del Primer Mundo, cuestionando así los espacios geográficos y políticos controlados por las estructuras de poder dominantes. El gato puede ser más grande y poderoso que el ratón, pero este último a menudo escapa del primero precisamente porque es más pequeño... y más listo. 77 Las personas de Ayacucho —donde se encuentra Chumbi, el pueblo natal de Elvira — son tan numerosas que han formado su propia asociación regional. En Paterson, Nueva Jersey, los migrantes del pueblo de Cocha, también en Ayacucho, fundaron su propia asociación regional; en tanto que los migrantes en Miami crearon una asociación que organiza a los peruanos provenientes de dicho departamento (Ávila, 2003). 139
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