políticos entre los Estados-nación y que, por ende, causan un proceso de desterritorialización nacional (Basch, 1994; Glick Schiller & BlancSzanton, 1994). Aunque el concepto de transnacionalismo desde abajo es útil para entender la complejidad organizativa de las redes femeninas peruanas, el enfoque transnacional podría ignorar los procesos migratorios en marcha, generados por movimientos rural-urbanos en el país natal de los migrantes. Tal como los materiales presentados en este capítulo sugieren, la migración transnacional surge, a menudo, como una extensión de los procesos migratorios internos. Es más, mis datos también indican que la separación analítica de las fuerzas «desde abajo» de las de «arriba» tiende, en primer lugar, a desconocer las intrincadas relaciones existentes entre las redes migrantes y las estructuras de poder que intentan explotarlas y controlarlas (por ejemplo, en los vínculos entre empleadas domésticas y las familias de clase media y alta que las contratan). En segundo lugar, pasa por alto el hecho de que los migrantes, con frecuencia, contribuyen a la reproducción de estos constreñimientos estructurales mediante su propia acción (al igual que muchas de las redes iniciadas por empleadas domésticas). Al respecto, Mahler también hizo esta observación al sugerir que «los emigrantes transnacionales a veces participan simultáneamente en actividades transnacionales que cuestionan y asimismo contribuyen a los procesos hegemónicos» (1998, p. 72); esto es, al transnacionalismo desde arriba. La dificultad que hay para separar la acción de la estructura en el transnacionalismo resulta claramente evidente en los tratos de los peruanos con las autoridades migratorias, los agentes de viaje, los traficantes de personas, los empleadores, prestamistas, abogados y otros más. Una migrante que viajó del Perú a Nueva York en 1939 y que se mudó a Miami en 1959, cuando la comunidad hispana en Florida meridional todavía era sumamente pequeña, me dijo que los únicos peruanos con los que se topaba era con un pequeño grupo de empleadas domésticas andinas que habían sido llevadas allá por sus empleadores, que también eran peruanos. También me contó que era una práctica común de los empleadores retener los pasaportes de las ayudantes del hogar para así impedirles que cambiaran de empleo, solicitaran permisos de residencia permanentes o se crearan una vida propia en Estados Unidos. Aunque esta práctica resulta inusual hoy en día, resalta la extrema vulnerabilidad de las migrantes en las fases tempranas de la emigración transnacional. Del mismo modo, cabe resaltar que muchas emigrantes saben poco o nada de sus derechos legales 136
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx