Mujeres peruanas : el otro lado de la historia

Mujeres peruanas. El otro lado de la historia 82 El culto a Pachamama, la Madre Tierra, fue probablemente el más importante pues la tierra constituy un elemento central en la vida de la sociedad andina, as como el culto a Axomama, Madre Papa; Saramama, Madre Maz; y Cocamama, Madre Coca. “Entre los Incas la tierra fue denominada en dos sentidos diferentes: como jallpa, tierra objetiva que se puede ver y palpar, y pacha, que tiene un sentido más amplio y abstracto, difcil de traducir, pues significa la tierra, el mundo animado, como totalidad”100. “Todos adoraban a la tierra – escribe Cobo -, a la cual nombraban Pachamama, que quiere decir, la madre tierra; y solan poner en medio de sus heredades y chácaras, en honra desta diosa y como ara o estatua de ella, una piedra luenga, para hacerle all oraci n e invocarla, pidi ndole les guardase y fertilizase sus chácaras; y cuando una heredad era más f rtil, tanto mayor el respeto que le ten an”101. Personific las fuerzas creadoras, la fertilidad de la tierra y la capacidad de proveer alimentos, metales y arcilla, por ello las mujeres la sintieron cercana por su capacidad de reproducir vida102. Su complemento masculino fue Illapa, dador de lluvia y asociado al poder. Los hombres atend an su oratorio en la cima de las monta as, y las mujeres se ocupaban del culto a la tierra, ma z, agua, papas; es decir, de las deidades que representaban los poderes femeninos de la creaci n. “Cada familia estableca un adoratorio al Trueno en la cima de una monta a, en las afueras del pueblo, que era atendido por los jefes masculinos de las familias. Como representantes de sus familias ante el Trueno, ellos eran llamados churikuna (en quechua churo es la forma en que el padre llama a su hijo). En esta forma, los jefes de familia eran convertidos en descendientes de Illapa”103. Pero no toda la tierra era venerada, puesto que las “las punas áridas, los desiertos, por ejemplo, eran dominio de otras divinidades más salvajes. La Pachamama era solo la tierra f rtil domesticada por el trabajo del 100 Ib dem, p. 104. 101 Bernab Cobo. Ob. Cit., 1964, p. 161. 102 Pierre Duviols. La lutte contre les religions autochtones dans le Pérou colonial: L´extirpation de l´idolâtrie entre 1532 et 1660. Lima, 1971, p. 385. 103 Silverblatt. Ob. Cit., 1990, p. 18.

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