Mujeres peruanas : el otro lado de la historia

Sara Beatriz Guardia 75 Cada a o un emisario del Inca seleccionaba en todos los pueblos del imperio a las j venes nobles más bellas, y las trasladaban a los Accllahuasis, o Casas de las Escogidas, centros que no tienen equivalente en ninguna otra cultura americana. Les asignaban rentas en especies, una servidora, y les cortaban una parte de los cabellos dejándole otra en la frente y en las sienes. Aqu les ense aban el arte del tejido y sus distintas t cnicas. La “gran tejedur a llamada cumbi, estaba en manos de especialistas, tejedoras llamadas cumbi camayoc, y de jovencitas recogidas en los Acclla Huasis (...) tambi n llamados Mamacuna, que albergaba un gran colegio de tejedoras especializadas en distintas t cnicas77. Además de hilar y tejer el vestido del Inca, de la Coya, y de las ofrendas rituales, preparaban “el pan llamado zancu para los sacrificios que ofrec an al Sol en las fiestas mayores que llamaban Raimi y Cittua. Hac an tambi n la bebida que el Inca y sus parientes aquellos d as festivos beb an, que en su lengua llaman aca” (…) Toda la vajilla de aquella casa, hasta las ollas, cántaros y tinajas, eran de plata y oro, como en la casa del Sol porque eran mujeres suyas y ellas lo merec an por su calidad”78. Las Acllas estaban clasificadas según la edad y la especialidad que ten an. Guaman Poma describe cuatro clases de Acllas: Las Hayrur Aclla, hermosas j venes de 20 a os al servicio del Sol y la Luna. Las Sumac Aclla, vrgenes de 30 a os dedicadas al culto de los cerros. Las Huayru Aclla Sumacc, de 35 a os, al culto de las segundas huacas, y las Pampa Acllakuna, de 50 a os de edad, que serv an a la luna y a las estrellas. Murúa ubica seis tipos de Acllas. Las Acllas de 25 a os, dedicadas a tejer la ropa de los Incas, y preparar sus alimentos. Vivan en clausura y s lo podan recibir la visita del Inca y de la Coya. Las Acllas Kayan Warmi, dedicadas a servir a los tampus reales. Las Huyrur Aclla, que preparaban la chicha para los sacrificios y los alimentos destinados a las fiestas rituales. Las Taki Aclla, que ense aban a cantar y tocar flautas y tamboriles. Las Wi achikucc Aclla, que ingresaban a los cinco a os de edad para aprender a hilar y tejer ropa fina destinada a los dolos. Y, por último, las Mamakunas, mujeres que a partir de los 50 a os se encargaban de la ense anza del arte textil. 77 Jim nez Borja. Ob. Cit., 1999, pp. 18-20. 78 Inca Garcilaso de la Vega. Comentarios Reales. Venezuela, 1976. Tomo I. Libro Cuarto. Cap tulo III. p. 179.

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