Mujeres peruanas : el otro lado de la historia

Sara Beatriz Guardia 67 materna. Incluso las mujeres secundarias “pudieron disponer de feudos propios de hasta seis mil tributarios”59. La riqueza de las Coyas es una referencia frecuente en la descripci n de las doce Coyas de Felipe Guaman Poma de Ayala en Nueva Crónica y Buen Gobierno. Sin embargo, no menciona a las esposas secundarias que tambi n ejercieron poder como Contarhuacho y A as Colque, mujeres secundarias de Huayna Cápac que ocuparon una posici n de privilegio60. Contarhuacho, era Se ora de Tocas y Huaylas, curaca o cacica, lo mismo que A as Colque, de la elite de Huaylas, aunque de esta última no existe mayor documentaci n. En Nueva Corónica y Buen Gobierno, Felipe Guaman Poma de Ayala describe c mo pensaba y vea a los Incas y a su historia ilustrando sus palabras con dibujos, a fin de mostrar mejor el mundo andino al rey de Espa a. Nos revela su perplejidad ante la nueva realidad, y su dificultad de separar la cultura incaica de la espa ola, principalmente en lo que se refiere a los smbolos cristianos. Describe a las Coyas con las categor as mestizas utilizando fuentes orales. Al hablar de las mujeres “casi siempre procura una neutralidad en su exposici n; de ah porqu lo vemos más como un etn grafo. Por ejemplo, al hablar de Mama Wako relata lo que se dice, lo que oy , pero cuando se refiere a los hombres se muestra más cr tico”61. Inicia su cr nica con Mama Wako, la primera Coya, a quien describe como una sacerdotisa con poderes sobrenaturales: “Dicen que fue gran hechicera, según cuentan su vida e historia que hablaba con los demonios, esta dicha se ora hac a hablar a las piedras y pe as dolos guacas. De esta se ora comenzaron a salir reyes Ingas y dicen que (a) ella no le fue conocido su padre ni su hijo Mango Cápac Inga, sino que dijo que era hija del sol y de la luna y se cas con su hijo primero Mango Cápac Inga; para se casar dicen que pidi a su padre el sol dote, y le dio dote, y se casaron madre e hijo. Y la dicha Mama Wako Coya tena su vestido de rosado y tena sus topos muy 59 Zi lkowski. Ob. Cit., 1996. 60 Espinosa Soriano. Ob. Cit., 1976, p. 252. 61 Mar a Philomena Gebran. “La mujer Inca en la cr nica de Guaman Poma de Ayala”. Historia de las Mujeres en América Latina. Murcia – CEMHAL, 2002.

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