Mujeres peruanas. El otro lado de la historia 330 Seguros estamos, lectora, de que tú gustas más de la delicadeza de una página de Prevost, de la distractiva variedad de una revista de modas, del encanto del flirt, de una novela de amor os y de un poema id lico, que de cualquier t pico tan profundo como antipático del feminismo que quiere robar a las mujeres el natural encanto de su frivolidad y de su gracia y tornarlas en austeras tenedoras de libros o en grand locuas oradoras de plazuela”23. Para un “espritu cultivado y sentimental”, dice Mariátegui, el ideal de mujer está más acorde con la “sugestiva figura de una “midinette parisina” que con la de una sufragista “desgre ada, rabiosa, de aquellas que se lanzan a la conquista del voto femenino por los medios más inveros miles y violentos”, y se felicita que “aquellas teor as del sufragismo y del feminismo” sean en Lima “cosas ex ticas” incapaces de entusiasmar a las mujeres. Y llega al extremo de sostener que la inventora “de las más antipáticas de estas teoras, debe haber sido alguna “nursy” fea que jamás sabore el halago de un requiebro, o alguna cuarentona calabaceada”24. Para l ningún derecho es comparable a la belleza y a la gracia de la mujer, y su raz n de ser “no es otra que la que motiva la existencia de las flores, de todo lo bello y de todo lo arm nico”. Juan Croniqueur concluye que una mujer hermosa vale más “que una docena de sabios viejos y apergaminados, no por exceso de sentimentalismo, sino por extremo culto a la Belleza, supremo bien de la vida”, porque si no existieran tales mujeres no se habra producido ni la guerra de Troya, ni la epopeya de Homero, y “Dante, sin Beatriz, se habra dedicado seguramente a catedrático de astrologa o de latn, y ni Cervantes habra escrito el Quijote porque le habr a faltado Dulcinea”25. La aversi n que siente contra el feminismo está expresado en su art culo “Mujeres pacifistas”, escrito en 1915 a prop sito del Congreso Femenino por la Paz realizado en La Haya, durante la Primera Guerra Mundial, donde enfatiza su total rechazo “por este feminismo dogmático y petulante que tiene su más antipática pretensi n en el derecho al voto y su más grosera representaci n en la turbulencia impert rrita de las sufragistas inglesas”: 23 Mariátegui. “Contigo Lectora”. Escritos Juveniles. Tomo II, p. 37. 24 Ib dem, p. 38. 25 Ib dem, p. 38.
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