Mujeres peruanas : el otro lado de la historia

Mujeres peruanas. El otro lado de la historia 30 una relaci n social. Es decir, la familia constituye un fen meno social e hist rico, subordinado a las leyes y cambios del desarrollo social y, ante todo, a las leyes de la producci n material12. En consecuencia, para Engels la condici n de la mujer no fue de subordinaci n durante la etapa en que la tierra y los demás recursos fueron colectivos, hasta el surgimiento de la propiedad privada, y de la familia, considerada como unidad econ mica donde el hombre asumi el predominio. Karen Sacks, sostiene que Engels se equivoc al se alar que el hombre fue el principal proveedor de bienes para la subsistencia, puesto que en las sociedades donde prevaleci la horticultura la actividad de las mujeres en la recolecci n de frutos y plantas fue la más importante13. Concuerda que la propiedad privada y la evoluci n de una economa de intercambio originaron la subordinaci n de la mujer, aunque no cree que constituya la base de la supremaca masculina, puesto que no todos hombres eran propietarios, y que incluso en sociedades donde la dominaci n masculina era muy fuerte, existieron mujeres que pose an propiedades. Las mujeres en las culturas preincaicas En la Am rica Precolombina estas categor as asumieron caracter sticas propias, singulares, y por lo mismo es necesario remitirse a la sucesi n de organizaciones que a trav s del tiempo, formaron sociedades estructuradas, con un visible desarrollo en t rminos econ micos, una extensa red de caminos, y complejas relaciones sociales14. Aqu florecieron pueblos con distintos niveles de organizaci n social, poltica, y cultural; sin embargo, este per odo fue considerado durante mucho tiempo por la historiograf a tradicional como un acontecimiento remoto, sin influencia sobre el curso de nuestra evoluci n. El estudio de este perodo enfrent varios retos. El más complejo fue la visi n europeizante de la historia. Reci n a comienzos del siglo XX, el estudio de Heinrich Cunow, basado en la teor a de Lewis H. Morgan, sobre el sistema de parentesco y las comunidades gentilicias de los incas (1930), introdujo nuevos elementos que fueron desarrollados por Julio C. Tello 12 Ib dem, p. 41. 13 Karen Sacks. “Engels Revisited: Women, the Organization of Production, and Private Property”. Reiter, ob. cit. London, 1975, pp. 211-217. 14 Franklin Pease. Los Incas. Lima, 1994, p. 27.

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