Sara Beatriz Guardia 29 adiestramiento en la fabricaci n de instrumentos facilit su incursi n en la pintura, al registrar en las paredes de las cuevas diferentes escenas de caza con carácter mtico religioso. Es probable que desde ese perodo se empez a internalizar la identificaci n simb lica que existe en la mayor a de las sociedades de relacionar a la mujer con la naturaleza y al hombre con la cultura7. Según, Claude Levi-Strauss, la cosificaci n de las mujeres fue la principal causa de su subordinaci n8. Incluso, Claude Meillassoux, se ala que origin la aparici n de la propiedad privada, porque las mujeres pasaron a ser consideradas propiedad personal por su capacidad reproductora y fueron tratadas como objetos que pod an intercambiarse o robarse. Por eso, unirse con una mujer perteneciente a otro grupo de cazadores significaba el beneficio de actuar en territorio ajeno, o intercambiar herramientas y comida. Mientras que Jacob J.Bachofen, en Das Mutterrecht (Derecho Materno, 1861), se ala la existencia de un antiqusimo matriarcado e intent demostrar a trav s de antiguos mitos que en los albores de la humanidad la lnea sucesoria de los hijos fue por va materna y no paterna9. Una d cada despu s, Lewis Morgan destac la importancia del parentesco transformando as la visi n de la historia primitiva10. Según Morgan, en un principio rein entre hombres y mujeres la promiscuidad sexual, y no se conoci el rol del hombre en la procreaci n. En la familia que denomin consangu nea, todos los hombres se relacionaban con todas las mujeres de su misma generaci n. Un importante estudio sobre la condici n de las mujeres, El Origen de la familia, la propiedad privada y el Estado, de Federico Engels (1884), sostiene que el desarrollo de la agricultura y la propiedad privada originaron un cambio trascendental en la condici n de la mujer ocasionando la derrota hist rica del sexo femenino11. Coincidi con Morgan en afirmar la existencia de un matriarcado, y plante que la relaci n entre los sexos en la sociedad y en la familia no s lo tiene un origen biol gico, sino que se presenta como 7 Sherry B. Ortner. “Is Female to Male as Nature is to Culture?”. Michelle Zimbalist Rosaldo y Louise Lamphere. Woman, Culture, and Society. University Press, 1974. 8 Claude Levi Strauss. The Elementary Structures of Kinship. Boston, 1969, p. 115. 9 Jacob J. Bachofen. Myth, Religion, and Mother Right. Princeton, 1967. 10 Lewis Morgan. Ancient Society. Cleveland, 1963. 11 Federico Engels. El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado. Buenos Aires, 1957.
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