Mujeres peruanas. El otro lado de la historia 28 deificada como la Ancestra Divina”2. Los primeros mitos sobre la creaci n tambi n coinciden con esta asociaci n. En las leyendas babilonias, el mar representado por la diosa Tiamat engendra con su consorte a los dioses y diosas; lo mismo en la mitolog a egipcia, la diosa Nun da a luz al dios sol Atum que crea despu s el universo; mientras que en la mitologa griega, es Gaia, la diosa de la tierra quien procrea al dios del cielo Urano. Esta profunda devocin de las sociedades del paleoltico superior hacia poderosas diosas, no quiere decir que los hombres hayan ocupado un lugar subordinado. Estamos frente a sociedades en las que tanto los hombres como las mujeres eran hijos de la Diosa, al igual que eran hijos de las mujeres que encabezaban las familias y los clanes. Es decir, el poder femenino parece haber estado más cerca “a la responsabilidad y al amor que a la opresi n, al privilegio y al temor”3. Las teoras de la evoluci n correspondientes a la etapa de cazadoresrecolectores afirman que las mujeres tuvieron independencia y movilidad por el rol econ mico que cumpleron4, pero que al acentuarse la divisi n del trabajo fueron perdiendo esa condici n5. Según las antrop logas, Adrienne Zihlman y Nancy Ta er, en ese per odo el 70% de las calor as que se consum an proven an de las plantas que las mujeres recolectaban6; incluso la botanista Sarah Mason concluye que las plantas, semillas y ra ces, permiten sostener que probablemente fue la mujer la más importante proveedora de alimentos. Mientras que Mary Zeizz Stange, en su libro Woman the Hunter, apunta que no existen razones para afirmar que las mujeres no participaron en la caza puesto que ha quedado demostrado que entre los aborgenes australianos, la caza fue considera como un trabajo de las mujeres hasta que se introdujeron las herramientas. Pero resulta claro que la organizaci n alrededor de la caza y de la guerra, cuestiones básicas para la conservacin, les otorg a los hombres el ejercicio del poder y el control en las decisiones. Tambi n el 2 Merlin Stone. When God was a Woman. New York, 1976, p 13. 3 R. Eisler. The Chalice and the Blade: Our History, Our Future. San Francisco, 1987, p. 28. 4 Kathleen Gough. “The origin of the Family”. Rayna R. Reiter. Toward an Anthropology of Women. London, 1975, pp. 63-71. 5 Jurgen Kuszynski. Breve Historia de la Economía. M xico, 1976, p. 21. 6 Barbara Ehrenreich. “The real truth about female”. Time, No. 9. New York, march 8, 1999.
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