Mujeres peruanas. El otro lado de la historia 284 Condici n de la mujer en la familia En varias tradiciones Ricardo Palma se refiere a la situaci n de las mujeres en la familia. En “Muerta en vida”, Laura enamorada de un joven m dico espa ol no pudo obtener el permiso paterno para casarse. En vano lloraba ante el padre exclamando que no amara al hombre que le deparaba por esposo. “-¡Melindres de muchacha! – respondi el padre-. El amor se cr a”. Expresi n que demuestra, agrega Palma, el despotismo en la familia33. Laura ingres al convento de Santa Clara, y un a o despu s pronunci los solemnes votos. Pero una tarde lleg al monasterio el nuevo m dico nombrado para asistir a las monjas enfermas. Al verlo, Laura cay desmayada. El nuevo m dico era su novio. “Una fiebre nerviosa se apoder de ella, poniendo en peligro su vida y haciendo precisar la frecuente presencia del m dico”34. Poco despu s ambos se fugaron y fijaron residencia en una ciudad de Chile. Tambi n en “Altivez de Lime a”, solo queda el ingreso al convento ante la autoridad paterna y el desenga o. El conde de San Javier y Casa-Laredo y la cuarta hija del conde de la Dehesa de Velayos se amaban. Sin embargo, el padre de la joven no aprob el romance. Poco despu s el galán se cas con la marquesa de Casa-Manrique, y Rosa se retir al claustro de Santa Clara. Un a o despu s muri la marquesa, y el viudo sinti renacer en el alma su antigua pasi n por Rosa y solicit una entrevista. El galán rog , pidi , apel , pero no logr nada. Mientras que ella “termin tranquilamente sus das en los tiempos de Abascal, sin poner pie fuera del monasterio de las clarisas. ¡Vaya una lime ita de carácter!”35. “La camisa de Margarita”, es una tradici n “que refleja la sociedad colonial lime a del siglo XVIII, informando sobre el matrimonio, la familia, el parentesco, la patria potestad y la sucesi n”3636. Margarita era la hija mas mimada de Raimundo Pareja, caballero de Santiago y colector general del Callao. Lleg de Espa a un joven que cuando conoci a Margarita se enamor de ella. Entonces, olvidando su pobreza se presento ante el padre de Margarita y pidi la mano de su hija, que le fue negada. Ante la 33 Ib dem, p. 94. 34 Ib dem, p. 96 35 Ib dem, p. 247 36 Iván Rodr guez Chávez. El matrimonio y la familia en “La camisa de Margarita”, p. 146.
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