Mujeres peruanas. El otro lado de la historia 208 igual que un antiguo dem crata ateniense pod a concebir una sociedad de una sola clase y excluir a los esclavos”3. De este perodo es la obra del fraile benedictino, Benito Ger nimo Feij o, titulada Una defensa de la mujer, en la que rechaza su supuesta inferioridad intelectual. Pero sostuvo que los hombres ten an más aptitud para la vida cvica, y que la sumisi n social y poltica de las mujeres era necesaria. A pesar de lo cual sus ideas contribuyeron al reconocimiento de la capacidad intelectual de las mujeres4, y a la evoluci n del pensamiento de la Espa a feudal. En su obra más importante, Teatro Crítico, publicada en 1739, Feijoo admiti el valor del m todo cient fico, y supo combinar su visi n futurista con la religi n cat lica. La Ilustraci n y el proceso transformador de la sociedad tuvo influencia en los intelectuales novohispanos que conscientes de los cambios, expresaron esta nueva concepci n resaltando capacidades y dedicaci n, y “por lo tanto su igual derecho a acceder a posiciones ocupadas por europeos”5. Tambi n acceso a los más importantes libros de la poca, puesto que en Lima debido a la prohibici n de la Inquisici n s lo se vendan “diversas ediciones de Cicer n, ejemplares de la Biblia Latina que Sebastián Gryfo imprimi , Tesoros de Lengua Latina de Roberto Stefano, (….) Comentarios de Fray Juan Policarpo”6, as como algunos libros de filosof a griega, poes a, escritos de sacerdotes y conclusiones de concilios. A finales del siglo XVIII, un grupo de intelectuales influidos por la reforma y el pensamiento ilustrado decidieron impulsar el desarrollo de una conciencia nacional. Con ese objetivo crearon la Sociedad Amantes del Pas que public el diario “El Mercurio Peruano”, con 411 números entre el 13 de enero de 1791 y el 31 de agosto de 1794. Diario que jug un papel significativo durante el proceso de independencia y en la constituci n de una identidad nacional, porque fueron en sus páginas donde por primera vez los peruanos se concibieron como ciudadanos de este pas y no del Virreinato del Perú7. En el primer artculo del Mercurio Peruano, “leemos la palabra 3 C.B. Macpherson. La democracia liberal y su época. Madrid, 1997, p. 30. 4 Benito G. Feij o y Montenegro. La defensa de la mujer. Nueva York, 1958, p. 333. 5 Carlos Fregoso. El Despertador Americano. Guadalajara, 2001, p. 29 6 Felipe Barreda Laos. La vida intelectual del virreinato del Perú. Lima, 1964, p. 214. 7 Sara Beatriz Guardia. “Despertar de la vida intelectual en la segunda mitad del siglo XVIII” VIII Coloquio Internacional Multidisciplinario de Estudios de G nero. Direcci n
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