Sara Beatriz Guardia 157 quien perteneci . Se trata de “la primera voz femenina entre sus cong neres del pa s, sino la más alta y airosa en su especie de la literatura virreinal en sus tres siglos. Con la “Ep stola de Amarilis a Belardo” tenemos a una mujer “due a de una grácil voz de terso lirismo en medio del caudal de estro pico que floreci en el Perú en los albores del siglo XVII”29. A lo largo de estos a os no fueron pocas las monjas que intentaron abandonar el convento. En 1641, la monja profesa, Do a Francisca Fernández de C rdova del Monasterio de La Encarnaci n, intent dejar el claustro interponiendo un juicio de nulidad de votos con el argumento que al ingresar s lo ten a nueve a os, y desde luego, “sin capacidad para poder discernir si me estara bien o no el entrar en Religi n que me pusieron el hábito”30, y narra c mo utilizando el castigo fsico y las amenazas sus padres la dejaron en el convento. La familia colonial Desde la primera generaci n los espa oles practicaron un concubinato generalizado que signific una forma de opresi n socio-econ mica, racial y de g nero, puesto que “en el amancebamiento, la regla general era que el hombre perteneca siempre a una casta o a una capa social más elevada que de la mujer”31. El carácter del concubinato de los nobles espa oles con mestizas, expres el vasallaje masculino. La mujer no s lo fue utilizada sexualmente de manera clandestina y expuesta a una severa censura, sino que a los hijos que nac an de estas uniones se les consideraba “ileg timos”, y no podan ingresar a determinados colegios, ni ocupar cargos importantes, ni casarse con quien quisieran. Todo lo cual conformaba un clima de tensi n y de violencia al interior de los matrimonios. En el estudio realizado por Bernard Lavall del Archivo Arzobispal de Arequipa, es posible advertir una violencia omnipresente en la vida de las parejas, “cualquiera que fuese el nivel social o la pertenencia tnica de los casados”32. Maltratos que están certificados por m dicos y/o testigos presenciales. Se mencionan golpes hasta perder el sentido, azotes, palizas, 29 Guillermo Lohmann Villena. Amarilis Indiana. Identificación y Semblanza. Lima, 1993, pp. 7-8. 30 Armacanqui Tipacti. Ob. Cit., 1999, pp. 34-35. 31 Alberto Flores Galindo. Aristocracia y Plebe. Lima, 1984. 32 Bernard Lavall . “Amor, amores y desamor, en el sur peruano a finales del siglos XVIII”. Ser mujer y tomar la palabra en América Latina. Pau, 1999, p. 123.
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