Mujeres peruanas. El otro lado de la historia 154 Sin embargo, en los estratos mestizos y pobres de la sociedad se viva otra situaci n. Las ni as aprendan a leer y escribir en la Escuela de Nuestra Se ora del Carmen y en la Escuela del Monte Carmelo. Tambi n reciban cursos de enfermera en la Escuela de la Caridad, y a cambio de la alimentaci n trabajaban en Hospital de Mujeres. Viv an bajo un r gimen de f rrea disciplina, en clausura y usaban hábito de monjas. Un documento de la poca revela la dramática situaci n que viv an las ni as hu rfanas. Se trata del testimonio de la visita de inspecci n que realiz en 1674, el Tribunal de la Santa Inquisici n en la Escuela Santa Cruz, que perteneca a la Casa de Nuestra Se ora de Atocha. En este local los inspectores encontraron que las ni as vivan en condiciones precarias y que en algunos casos sufran de maltrato. Las camas tenan colchones deshechos, y muchas carecan de sabanas, porque según su Directora, en “diez a os no se ha dado ropa blanca para las camas ni fundas”22. En este clima de intolerancia y dogmatismo, escribe Felipe Barreda Laos, “el pensamiento surgi esclavizado, incapaz de romper el yugo que desde el siglo XVI lo ahog . La aprisionada inteligencia colonial vivi adormecida, sin que hasta ella llegara el clamor incesante de las voces luchadoras que conquistaban el mundo para las nuevas doctrinas y para los progresos de la vida moderna. La educaci n colonial del siglo XVIII se distingui principalmente porque fue aristocrática y servil”23. Basta sealar que en 1776, s lo se vendan en Lima libros en latn y distintas ediciones de filosof a y poes a griega. Algunas personas que lograban romper la censura y tenan acceso a libros de autores como Voltaire, Rousseau, D’Alambert, Cr billon y demás fil sofos y enciclopedistas franceses, corran el riesgo de ser descubiertas por la Inquisici n y pagar cara su osad a intelectual. Escritoras, conventos y beaterios La escritura femenina se inici entre los siglos XVII y XVIII, circunscrita a los conventos y conformada por cartas, testimonios, poesa, odas, algunas obras de teatro y una escritura autobiográfica propiciada por los confesores. Literatura llamada iluminada por el recogimiento y xtasis espiritual de las monjas que escribieron: Sor Paula de Jesús Nazareno (1687-1754); Sor Josefa de Aza a y Llano (1696-1748); Sor Melchora de 22 Tribunal de la Santa Inquisici n. Fundaciones. Legajo 152. “Visitas del Colegio de Ni as Exp sitas”. Revista del Archivo Nacional. 23 Felipe Barreda Laos. La vida intelectual del virreinato del Perú. Lima, 1964, p. 203.
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