Mujeres peruanas : el otro lado de la historia

Mujeres peruanas. El otro lado de la historia 146 mecerlos. Tampoco los cargaban a fin de que no se vuelvan flojos y llorones ni siquiera cuando les daban de lactar. Entonces la “madre se recostaba sobre el ni o y le daba el pecho, y el dárselo era tres veces al da: por la ma ana y al medioda y a la tarde. Y fuera de estas horas no les daban leche, aunque llorasen, porque decan que se habituaban a mamar todo el d a”39. La parida, escribe Garcilaso, terminaba de dar a luz y “se iba a un arroyo o en casa se lavaba con agua fr a, y lavaba su hijo y se volv a a hacer las haciendas de su casa, como si nunca hubiera parido. Par an sin partera, ni la hubo entre ellas”40. En la crianza de los hijos, destaca la importancia de la fiestas del destete de los hijos primog nitos. Era la forma de presentarlos a la vida pública, y se realizaba a partir de los dos a os. Entonces se les cortaba el primer cabello con el que hab an nacido, se eleg a un padrino, y se les pon a nombre propio a ni os y ni as. Luego de lo cual “ven a la solemnidad de beber, que sin l no hab a fiesta buena”. “Cantaban y bailaban hasta la noche, y este regocijo duraba dos, tres o cuatro d as, o más, como era la parentela del ni o, y casi lo mismo se hacia cuando destetaban y trasquilaban al pr ncipe heredero, sino que era con solemnidad real y era el padrino el Sumo Sacerdote del Sol”41. Garcilaso, entre la madre ausente y el hijo relegado Garcilaso de la Vega, hombre de fe y de profundas convicciones religiosas se orden cl rigo en 1612, y compr la Capilla de las nimas en la Catedral de C rdoba para su entierro. Falleci cuatro a os despu s el 22 de abril de 1616, “muri solitario con la triple nostalgia del materno imperio extinto, la infancia ida y el terru o lejano”42, como escribe Jorge Basadre. En su lápida sus albaceas grabaron estas palabras: El Inca Garcilaso de la Vega, var n insigne, digno de perpetua memoria. Ilustre en sangre. Perito en letras. Valiente en armas. Hijo de Garcilaso de la Vega. De las Casas de los duques de Feria e Infantado y de Elisabeth Palla, hermana de Huayna Capac, último emperador de las Indias. Coment La Florida. Tradujo a Le n Hebreo y compuso 39 Ib dem, Tomo I. Libro Cuarto. Cap tulo XII. pp. 191-192. 40 Ib dem, Tomo I. Libro Cuarto. Cap tulo XII. p. 192. 41 Ib dem, Tomo I. Libro Cuarto. Cap tulo XI, pp. 189-190. 42 Jorge Basadre. Apertura. Lima, 1978, p. 519.

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