Mujeres peruanas : el otro lado de la historia

Sara Beatriz Guardia 147 los Comentarios reales. Vivi en C rdoba con mucha religi n. Muri ejemplar: dot esta capilla. Enterr se en ella. Vincul sus bienes al sufragio de las ánimas del purgatorio. Son patronos perpetuos los se ores deán y Cabildo de esta santa iglesia. Falleci a 22 de abril de MDCXVI43. Tres siglos despu s de su muerte, y gracias a la investigaci n realizada en 1946 por el historiador espa ol, Rafael Aguilar y Prieto, de la Real Academia de Ciencias, Bellas Artes de C rdoba, se encontr en los libros del Cabildo Eclesiástico de C rdoba que tuvo un hijo llamado Diego de Vargas, que se desempe aba como sacristán de la Capilla de nimas. La primera menci n del hijo de Garcilaso y de Beatriz de la Vega, apareci tres meses despu s de su muerte, el 29 de julio de 1616 a prop sito del sueldo que le asign de cuarenta ducados. La segunda informaci n es del 24 de marzo de 1620: “Diego de Bargas, hijo natural de Garcilaso de la Vega, difunto”. D as despu s, el 31 de marzo de 1620, todo queda claro: “Habi ndose ledo una petici n del bachiller Diego de Vargas, por la cual se suplica que se le mande dar la libranza en la renta de la obra pa que dej Garcilaso de la Vega su padre de ochenta ducados, que Beatriz de la Vega, su madre, s lo de haber la dicha obra, por haber reparado el contador de esta Santa Iglesia que no se le hab a de dar: se acord que se le d de libranza de ellos, para que se pague el entierro de la dicha su madre, y que en los demás se guarde lo acordado por el cabildo”44. Garcilaso de la Vega fue un hombre solo, parco en sus afectos y reservado; que en C rdoba tuvo una vida social importante dedicada a su labor hist rica y literaria. Fue Diego de Vargas, este hijo relegado, quien se encarg de enterrarlo y hacer cumplir su testamento. 43 Revista Historia. Órgano del Instituto Hist rico del Perú. Tomo I. Lima, 1906, p. 252. 44 Mir Quesada. Pr logo. Comentarios Reales. Ob. Cit., p. 266.

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