Sara Beatriz Guardia 137 donde describe la imagen de esos cuerpos “todav a enteros, con cabellos, el llautu puesto sobre la grave frente de los emperadores, sentados, los ojos bajos, con las manos cruzadas” 6. La influencia espa ola vino con su padre te ida de admiraci n y afecto por los a os transcurridos a su lado, y porque trabaj con l cuando ocup el cargo de Corregidor y Justicia Mayor del Cusco. Despu s de su muerte parti a Espa a, el 20 de enero de 1560, a los veintiún a os. Fue acogido por su t o Alonso de Vargas, adopt la carrera militar logrando el grado de capitán, y abandon el nombre de G mez de Figueroa por Garcilaso de la Vega. En 1588 se traslad a vivir a C rdoba e inici su primer acercamiento al humanismo. A partir de entonces, Garcilaso se dedic a leer a los clásicos y a escribir. Tradujo del italiano, Diálogos de amor de León Hebreo, y en 1605 public La Florida del Inca. Historia del Adelantado Hernando de Soto. Los Comentarios reales, entrar al laberinto Garcilaso escribi los Comentarios Reales de los Incas entre 1603 y 1611. Per odo de madurez intelectual y cultural que se refleja en su obra, cuyo valor se ha situado en el campo de la historia, aunque es tambi n una obra literaria y filos fica de un humanista que, “forzado del amor natural de la patria” se ofreci a escribir estos Comentarios7. La primera parte se refiere a los pueblos del Antiguo Perú antes de la llegada de los espa oles, “un magnfico cuadro del imperio incaico, idealizado e idealista, ut pico de buena fe, como expresi n directa de su manera de concebir aquel mundo extinguido”8. El dilema de Garcilaso, espa ol en Indias e indio en Espa a, como se ala Porras Barrenechea, atraviesa los Comentarios, la tragedia de la conquista vinculada a su propia vida. La segunda parte trata de la conquista, las guerras civiles entre los espa oles y el fin de la resistencia con la ejecuci n de Tupac Amaru. Fue publicada en 1617 con el t tulo de Historia General del Perú. 6 Garcilaso de la Vega. Comentarios Reales. Tomo I. Libro Quinto, Captulo XXIX. Caracas, 1976, p. 273. 7 Ib dem, Tomo I. Libro Primero, 1976, p. 5. 8 Durand. Ob. Cit., 1976, p. 71.
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