Mujeres peruanas : el otro lado de la historia

Mujeres peruanas. El otro lado de la historia 136 Ocllo con Juan del Pedroche, hombre desconocido y sin mayor relevancia; y apenas menciona a su madrastra y de manera fr a y distante. En cambio profes un gran afecto por su padre y fue correspondido. Al morir ste en 1554 le leg tierras y cuatro mil pesos de oro y plata destinados para sus estudios en Espa a. Lo dice expresamente en su testamento: “porque as es mi voluntad por el amor que le tengo, por ser como es mi hijo natural”3. Sin embargo, la influencia materna fue decisiva en su formaci n, y en el particular destino de este mestizo oriundo de dos mundos confrontados en permanente conflicto. La relaci n entre los espa oles y las mujeres de la elite incaica, además de su significado social, humano y cultural, refleja la articulaci n y negociaci n de estas alianzas, muchas pol ticas, en el ámbito público y privado4. La infancia de Garcilaso antes de la separaci n de sus padres coincide con la rebeli n indgena en Vilcabamba liderada por Manco Inca que se prolong durante cuarenta a os, durante los cuales se sucedieron sus hijos: Sairi Tupac, Titu Cusi Yupanqui y Tupac Amaru. Concluy en 1572 con la ejecuci n de Tupac Amaru, el último Inca. Mientras que el lado espa ol, las profundas desavenencias entre Almagro y Pizarro originaron un clima de intensa agitaci n social hasta el estallido de la guerra civil. Durante esos a os en la intimidad del hogar, Garcilaso aprendi la historia de sus antepasados a trav s de las conversaciones con su madre, “con su to Francisco Huallpa Tupac Inca Yupanqui y con los ancianos capitanes de su t o abuelo, el Inca Huayna Cápac, Juan Pechuta y Chauca Rimachi. En el natural enaltecimiento que hicieron del imperio, se fue afirmando el sentimiento de su sangre de indio. Pero no de un indio an - nimo y modesto, sino de un noble y joven Inca5. Por ello, cuando vio las momias de los Incas Viracocha, Tupac Inca Yupanqui y Huayna Cápac, y de las Coyas Mama Runtu, esposa de Wiracocha, y Mama Ocllo, madre de Huayna Cápac, manifest una intensa emoci n que perdur a trav s de los a os, y que relata en los Comentarios, 3 Aurelio Mir Quesada. Pr logo, Comentarios Reales. Venezuela, 1976. Tomo I. Libro Primero, p. XIII. 4 Sara Beatriz Guardia. Una mirada femenina a los clásicos. Lima, 2010. Congreso Internacional Las palabras de Garcilaso. Academia Peruana de la Lengua. Lima, 2009. 5 Jos Durand. El Inca Garcilaso clásico de América. M xico, 1976, pp. 63-64.

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