Sara Beatriz Guardia 131 rodearon. En esa perspectiva, el viaje represent para ella un elemento de liberaci n y transformaci n personal. Despu s parti a La Habana, ciudad en la que se qued del 26 de junio el 9 de julio. No desembarc en las Azores, y prosigui viaje a Sanlúcar de Barrameda, donde lleg en setiembre, y luego despu s de seis meses de viaje arrib a Sevilla. La hija de Francisco Pizarro e In s Huaylas, la primera mestiza importante en llegar a Espa a, se comport como tal en Sevilla. Recibi una carta del rey Felipe II en la que le preguntaba d nde quera residir, y mientras lo decida gast en ropa 72,972 maraveds y en joyas 17,750 maraved s; además, vajilla de plata para su servicio. Pronto, su t o y tutor, Hernando Pizarro, le orden dirigirse a Medina del Campo al Castillo de la Mota donde se encontraba prisionero cumpliendo condena por el asesinato de Diego de Almagro32. En realidad, su destino ya estaba decidido. Ambicioso y calculador, Hernando Pizarro plane cuidadosamente la llegada de Francisca, alejando a Isabel Mercado, una mujer con la que tuvo una relaci n de cinco a os y dos hijos que murieron de ni os. La envi al monasterio de beatas de la Orden de Santo Domingo en Medina del Campo y pag la dote preceptiva. A mediados de 1552, Francisca se cas con Hernando Pizarro. Tena 18 a os y su t o y esposo que frisaba los cincuenta debi solicitar dispensa a Roma para contraer matrimonio con su sobrina. Era un hombre fuerte por las descripciones de Pedro Pizarro, tena buen rostro, era animoso, y en 1534 haba recibido del rey el hábito de Santiago en recompensa por el importante cargamento de oro que trajo de las Indias. Vivieron juntos en el Castillo de la Mota nueve a os, hasta la liberaci n de Hernando el 17 de mayo de 1561. Tuvieron cinco hijos: Francisco, Juan, Gonzalo, In s, Isabel. Gonzalo e Isabel murieron en la infancia; In s muri reci n casada, y posteriormente Juan. A partir de su matrimonio, la vida de Francisca Pizarro estuvo marcada por la defensa de su patrimonio bastante mermado debido a la codicia de la corona y a los gastos realizados por Gonzalo Pizarro. Al frente de la administraci n de sus bienes, Hernando Pizarro diseñó una exitosa estrategia para recobrar las propiedades perdidas. Inici todos los juicios que fueron necesarios; desplaz a los tutores nombrados en el Perú, reempla32 Hernando Pizarro fue condenado a veinte a os de prisi n en 1540. Pas algunos meses en el Alcázar de Madrid, y el tiempo restante en el Castillo de la Mota de Medina del Campo donde lleg los primeros d as de junio de 1543.
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