Mujeres peruanas : el otro lado de la historia

Mujeres peruanas. El otro lado de la historia 114 Es por ello que las llamadas brujas merec an los castigos más violentos y crueles. Ante una denuncia se proced a primero a investigar a la acusada, se requer an dos testigos que no se presentaban personalmente ni figuraban sus nombres, y el proceso pod a ser “llevado de la forma más simple y más sumaria, sin el ruido ni la presencia de los abogados y jueces”66. Si era culpable se le exig a una confesi n mediante tortura, y se la encarcelaba o ejecutaba. En prisi n la sentencia pod a demorar varios a os. Extirpar las idolatras signific arrancar las creencias y prácticas indgenas, “ir a buscarlas en la propia conciencia de los individuos, desterrarlas tanto del territorio f sico como del espacio mental”67. El Segundo Concilio limense (1567 -1568) orden destruir las huacas y en su lugar colocar cruces. Entre 1608 y 1670, los indios fueron obligados a entregar sus dolos, huacas y divinidades, mientras que los curanderos y los caciques eran interrogados y torturados. En esta cruzada con el prop sito de extirpar las idolatras, se produjo “una caza de brujas con el objetivo de descubrir y perseguir a quienes conservaban, predicaban o seguan la religi n andina. Este despliegue tuvo como inmediata consecuencia que sacerdotes y santuarios ind genas se refugiaran en la clandestinidad, a la manera de los primeros cristianos68. El proyecto de la extirpaci n no solo prohibi creencias y prácticas contrarias a la religi n cat lica, tambi n fueron incluidos “los bailes, los cantos, se mand quemar los instrumentos musicales, se prohibi hablar en quechua, y todo aquello que se consideraba contrario a la moral y costumbres cristianas”69. Sin embargo, este perodo es tambi n de resistencia. “Según Arriaga lleg a tanto la disimulaci n - o atrevimiento de los indios – que en la fiesta del Corpus colocaban una huaca peque a en las mismas andas al pie de la custodia del Sant simo Sacramento, e incluso en las iglesias “en el hueco de las peanas de los santos del altar y otras debajo del altar”70. 66 Ib dem, p. 451. 67 Henrique Urbano. El hecho idolátrico en los Andes. Pablo Joseph de Arriaga. La extirpación de la idolatría en el Perú (1621). Cusco, 1999, p. XXXVII. 68 Millones. Ob. Cit., Historia y poder en los andes centrales, p. 175. 69 Pierre Duviols. Cultura Andina y Represión: Procesos y visitas de idolatrías y hechicerías. Cajatambo siglo XVIII. Cusco, No. 5, 1986, p. LXXIV. 70 Pablo Joseph de Arriaga. La extirpación de la idolatría en el Piru (1621). Cusco, 1999, p. 82.

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