74 por el quantum de violencia del que está imbuido. Hay varios aspectos que considerar en la cuestión. Uno de ellos es que se dirige a una mujer. En las luchas de la conquista, además de la violencia en general contra las mujeres, ocurre también especí¿camente la violencia sexual. En algunas regiones hubo botines en que las mujeres eran distribuidas a los conquistadores, como en la conquista del Rio de la Plata42, registrados en cantos y testimonios. Si pensamos en las mujeres africanas, traídas para América como esclavas, se duplica la violencia de esta diáspora forzosa, por la venta como mercancía, la sumisión, la doble moral de los conquistadores –la mujer blanca para esposa; las mujeres indias, negras o mestizas para esclavizar y disfrutar. Eso produjo que las propias Leyes de Indias buscaran preservar a las mujeres. Aunque entre la regla y su ejecución había una distancia en el cumplimiento de las normas, se otorgaban prerrogativas para una presunta defensa. Incluso bajo estas Leyes las mujeres indias podrían actuar como cacicas. Por eso, no causa asombro que Micaela Bastidas, como esposa de Túpac Amaru pueda ser considerada como Cacica, aunque no lo fuera efectivamente, como sí lo era, por ejemplo, Tomasa Tito Condemayta. De todas formas, Micaela Bastidas, como miembro de la élite indígena y esposa de un rico arriero, ejerció un papel de poder y prestigio en la sociedad andina. En el desarrollo del proceso de resistencia y lucha del movimiento tupamarista, Micaela se convierte en miembro de la junta revolucionaria, asumiendo funciones militares y administrativas fundamentales. Son tiempos de guerra y las acciones deben ser fuertes y ¿rmes. Así lo será Micaela, actuando como una “generala”. Como hemos visto, los documentos que ¿rma son todos de la orden de lo militar: edictos, cartas, bandos. Incluso la correspondencia con su marido trata solamente de cuestiones estratégicas. Micaela dominaba las reglas del poder y del mando. Era una mujer que sabía dictar órdenes y hacerlas cumplir; lo que seguramente 42 Sobre el tema consultar Cristina Iglesia. El botín del cronista. Cuerpos de mujeres en las crónicas de conquista del Río de la Plata. En: La violencia del azar. Ensayos sobre literatura argentina. Buenos Aires, Fondo de Cultura Económica, 2002. p. 39-50. Cláudia Luna
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