69 sin que ellas se entrometa persona alguna”27 o manda que “las vacas y demás ganado que está embargado se tendrá a las órdenes y disposición del inca para concurrir con él, siempre que se pida, sin que ninguna persona tenga intervención en su destino; pena de que serán castigados, si lo contrario hicieren”28. Signi¿cativa es la carta que envía a los “Señores Gobernadores Don Agustín y Don Lucas Núñez de la Torre y Don Matías Canal”, en que requiere que colaboren en la empresa de Túpac Amaru, “aprontando toda su gente a disposición de dicho mi marido”. Agrega que “si tuviesen vuestras mercedes (gente) para prender al Corregidor y europeos, lo podrán hacer, pidiendo auxilio a los demás caciques”. Y justi¿ca: no hay razón de que nos estropeen, y traten como a perros, fuera de quitarnos con tanta tiranía nuestras posesiones y bienes estando en nuestras tierras, por contemplarnos que no somos capaces de defendernos, como lo vemos ahora, que mi marido ha puesto la mano.29 Una cuestión que sigue sin respuesta es cómo clasi¿car a estos textos enunciados por la Cacica, sus órdenes, proclamas y demás correspondencias, una vez que, durante su juzgamiento, Micaela Bastidas se declara analfabeta y monolingüe del quechua, por lo que exige la presencia de un intérprete y de un Procurador que ¿rme por ella los autos. Hay conjeturas de que sabía leer, dato que se expondrá en las versiones noveladas. De todas formas, si consideramos verdadero lo que declaró al tribunal, sus textos más bien se podrían adecuar a lo que Martín Lienhard llama de literatura testimonial. El testimonio hace parte de la historia de las letras latinoamericanas desde los cronistas y religiosos del siglo XVI. Ha sido base para la escrita de las crónicas y relaciones de la conquista y se mantiene hasta hoy. Comparando las cartas, las órdenes y el epistolario en general con la pieza del tribunal, consideramos que se presentan dos tipos de testimonios. Los primeros se podrían acercar al modelo de lo que actualmente se 27 Carta de Tinta, el 18 de febrero de 1781. En: Durand Flores, 1975, p. 502. 28 AGI, Audiencia del Cusco, Legajo 32. Durand Flores, 1975, p. 522. 29 Ibídem, p. 322. Micaela Bastidas, del silencio a la palabra: autodiscurso y representación
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