Micaela Bastidas

109 América. Además, compara la dimensión del sujeto revolucionario de Bastidas con el Àorecer de una “amapola”29. El poema resulta ser una oda en la que el destinador poético “yo” se dirige a la segunda persona singular “tú”, el destinatario poético/ Micaela Bastidas. El uso repetitivo de la apóstrofe en el poema indica la intensidad dialógica entre el destinador poético y el destinatario dentro del texto. Recordemos que Roland Barthes señala que el poder del nombre es de carácter emblemático en la medida en que presenta una textura de signi¿cados que deben ser explorados y descifrados30. En la segunda secuencia que es en extremo eufórica, la voz poética le restituye al sujeto histórico el carácter protagónico. De igual modo le devuelve la posibilidad de hablar “la voz” y de obrar “las manos”, así como también enfatiza los roles de “madre” y “matrona” dentro de la tríada femenina: No podía caber en soledad la estatura del héroe no pudo alzarse solo ni sostenerse sin tu aliento ni cuajar en el grito de rebeldía que percutió en los Andes y rodó por los cerros hasta alcanzar el ámbito continental si no hubieras estado Micaela Bastidas con tu voz con tus manos erguidas con tu aliento de ¿era herida de madre desgarrada de matrona de la más pura estirpe31. Luego, establece la dimensión mítica del sujeto y el alcance de su revolución que se extiende a toda la América: Pero estuviste tú para insuÀar coraje a tus indios vencidos para imponer el nombre del Perú más allá de los Andes de los llanos de Colombia de los chacos de Bolivia y del Tucumán32. 29 Una flor roja como la amapola, puede representar “el parentesco con la vida animal, la sangre y la pasión” (Cirlot, Diccionario de símbolos tradicionales 206). 30 Roland Barthes, El grado cero de la escritura y otros ensayos críticos, 1989. 31 Magda Portal, “Micaela”, Obra poética completa, p. 269. 32 Ibídem, p. 269. Desde la matria: Identidad y representación de Micaela Bastidas Puyucagua

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