Ni siquiera las exhortaciones de la Corte Suprema sirvieron para permitirle al opositor del régimen leguiista descender del barco. Ante la partida del Ebro, Augusto Durand se trasladó al vapor Santa Luisa. Hacia el 23 de setiembre la nave zarpó con rumbo al sur con su preciado pasajero484. Augusto Durand intentó en una segunda ocasión desembarcar en el Callao, pero la autoridad política nuevamente le negó el descenso485. 4.16. EL CASO DE OCTAVIO MORANTE: UN CIVIL CONVERTIDO EN CONSCRIPTO Octavio Morante fue detenido en Casma por el subprefecto José Castillo Muro simplemente a causa, según se afirmaba, de haberlo ofendido con palabras y actitudes ofensivas. Para capturarlo, la autoridad política desplegó una fuerza de choque con subalternos y gendarmes de la policía. Estos individuos de las fuerzas del orden maltrataron a Morante y le ocasionaron serias lesiones486. Cuando transcurrieron las veinticuatro horas de la detención, la familia presentó un hábeas corpus al juez de la instancia de Casma a favor de Octavio Morante. El magistrado acogió la demanda y dispuso su libertad en el acto. Desgraciadamente, esta orden no fue cumplida por el subprefecto. Este alegaba, para dar algún visto de justificación a su arbitrariedad, que Morante se hallaba enjuiciado y que el juez se había parcializado. El juez de Santa se dirigió a la Corte Superior de Ancash, con sede en Huaraz, que ofició a su vez al prefecto del departamento para que se cumpliera el mandato judicial. El prefecto acogió la orden judicial, contra lo que normalmente ocurría. La rebeldía del subprefecto persistió incluso en resistencia contra su superior jerárquico. Se valió, en todo caso, de un ardid. Dejó en libertad a Morante, pero inmediatamente lo hizo detener. Octavio Morante fue recapturado como conscripto487. 4.17. EL CASO DE MARTÍN RINCÓN: UN PADRE DE FAMILIA SORPRENDIDO Martín Rincón fue apresado en Huari el 24 de setiembre de 1920 por un alférez de apellido Guzmán, quien le manifestó que tenía orden del ministro de Gobierno para detenerlo y llevarlo a Huaraz. El pueblo protestó. Se trataba de un padre de familia, solo un trabajador decente. El día de su detención se reunieron en la municipalidad los vecinos notables y acordaron dirigir un telegrama al ministro de Gobierno pidiendo su libertad. Aseguraban que Rincón era un hombre de orden. De no 197
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