Las ruinas de Moche

20 En excavaciones recientes en Pachacamac se ha comprobado esta observación de Uhle. Cf. Shimada y otros (2010) y Eeckhout (2010). 21 Esta apreciación de Uhle encuentra eco favorable en arqueólogos modernos que han trabajado en el sitio. Véase Chauchat y otros (2009, pp. 96-97). 22 Véase la nota a pie 48. 23 Véase el acápite «Huaca del Sol». 24 Para la estadía de Uhle en Lima, cf. Hampe (1998). 25 La finalidad de estos mapas no está clara, pero es posible que se trate de parte de un tratado proyectado sobre las culturas del Perú en castellano. Aparentemente este proyecto no llevó al resultado deseado. Ambos mapas fueron publicados en Kaulicke (1998b, pp. 203, 229). 26 Höflein (2002, p. 10, nota a pie 2) menciona otro proyecto abortado con el título «Das alte Peru» [El Perú Antiguo] por publicarse en Heidelberg, anunciado para 1911. 27 Faltan las figuras 9, 13 y 18 en la publicación. Las láminas I a III corresponden a otros artículos del volumen. 28 Una discusión pormenorizada de este hallazgo y del material asociado se presenta en Kaulicke y Kurella, en esta obra. 29 Una traducción al castellano se publica dos años después (Urteaga, 1915). Urteaga le achaca a Uhle el hecho de ser «sintético y vago por más esfuerzos que haga para encontrar verdaderas conclusiones, apenas si se descubre el temor que tiene exponer una doctrina». La traducción es deficiente y sirve más para «sustentar» una «doctrina» propia en proponer que las huacas se derivan de construcciones asiáticas, una opinión ya rechazada por Uhle en su artículo (cf. Kaulicke, 1998a, p. 183). En este contexto es interesante que, en efecto, Uhle se muestre muy cauteloso en propagar sus ideas sobre contactos entre Mesoamérica y los Andes Centrales y que escriba que «(n)o parece que sea conveniente formular tan fácilmente teorías inmigracionistas de pueblos ajenos sin haber agotado todas las demás posibilidades históricas restantes» (cf. Kaulicke 1998b, p. 206). Véase más arriba sus especulaciones relacionadas con Mesoamérica. Esta cautela probablemente se debe a experiencias adversas con colegas peruanos de orientación nacionalista. Una traducción depurada y fiel al original recién se publica en 1998; véase Kaulicke (1998b, pp. 205-227). 30 Pese a su fecha de aparición de 1912, Seler menciona en su texto que conoce el artículo de Uhle de 1913 (Seler, 1915, p. 128). 31 Para las nociones de cronología de Tello cf. Kaulicke (2010, cap.1). 32 Cf. Kaulicke (1998c). 33 Cf. Bischof (1998). 34 En el prólogo de este libro el editor Kutscher (Uhle, 1956, p. 7) menciona que Uhle tenía este afán aún en los últimos años de su vida pero tampoco logró realizar una publicación respectiva. 35 Véase Kaulicke (1992, pp. 887-891). 36 Cf. Kaulicke (1992, p. 856). 37 Véase la nota a pie 10. En su obra de 1944, Kroeber menciona que se encontró con Uhle en el Perú cuando fue «guest of the nation, and it was a pleasure to meet him at the Museo Nacional in his sunny old age» (Kroeber, 1944, p. 5). Debe tratarse del año 84

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