284 Compárese lám. 10, fig. 16. 285 Compárese lám. 15, figs. 1 y 4. 286 Compárese fig. 7 de esta lámina. 287 Compárese fig. 88, figuras en la cara posterior. 288 Compárese lám. 10, fig. 19 y lám. 11, fig. 11. 289 Compárese el guerrero en lám. 10, fig. 5. 290 Compárese lám. 10, fig. 21. 291 Compárese lám. 10, fig. 17. 292 Compárese lám. 10, fig. 11. 293 Compárese los cangrejos en lám. 13, fig. 6. 294 Compárese lám. 12, fig. 1. 295 También los incas y probablemente otras tribus en el Perú conocían este tipo de vasijas. 296 Compárese la botella en lám. 18, fig. 3. 297 Compárese lám. 11, fig. 7. 298 Compárese lám. 17, figs. 35-26. 299 Compárese lám. 11, fig. 3. 300 Compárese Chas. W. Mead, The Musical Instruments of the Incas, Supplement to the American Museum Journal, July 1903, pl. III, fig.1 con p. 24. Esta pieza probablemente proviene de la costa norte; como casi todos los instrumentos ilustrados en esta publicación no tienen nada que ver con los «incas». 301 Compárese fig. 6 a, d. 302 Compárese lám. 17, fig. 37. 303 Compárese lám. 17, fig. 1; lám. 13, figs. 2 y 6. 304 Compárese fig. 2. 305 Los hilacatas, capataces indios en Bolivia, llevan látigos como señal de su estatus. 306 Compárese láms. 10 y ss. 307 Compárese lám. 7, fig. 1. 308 Compárese lám. 6, fig. 2 y otras. 309 Compárese Pachacamac (lám. 4, fig. 3). 310 Compárese No. 2755, fig. 93. [La figura 92 falta en el original]. 311 Compárese lám. 8, fig. 2. 312 Compárese No.2794, fig. 96. 313 Compárese lám. 8, fig.12. 314 Compárese fig. 97 [falta en original]. 315 Véase lám. 17, fig. 24b. 316 Compárese Pachacamac (lám. 18, figs. 4 y 9 y p. 94 a y b). 317 Compárese G.A. Dorsey, Archaeological Investigations on the Island of La Plata, pl. LXXIV. 318 Uhle, Veröffentlichungen des Königlichen Museums für Völkerkunde, Berlín, 1889, lám. 7. 319 Con la excepción de cántaros de uso doméstico que no provienen de contextos funerarios véase arriba Fig. 95. 320 Compárese lám. 13. 355
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx