Las ruinas de Moche

259 Tachado en el original: el hallazgo posterior de vasijas emparentadas en técnica y aspectos formales y estilísticos en la región de Marcahuamachuco convierten esta suposición en certeza. 260 Tachado en original: pero la posición histórica de la misma a la que ya se hizo referencia en p. [no indicada] que debe ser definida mejor. 261 Tachado en original: ya que G se deja definir como derivado de un producto de las previas formas F y B. 262 Compárese Pachacamac (lám. 6, figs. 5 y 7, p. 26b, fig.16). 263 Stübel y Uhle, Die Ruinenstätte von Tiahuanaco (1892, lám. 5, fig. 2 y lám. 8). 264 Compárese l.c., p. 30b. 265 Compárese fig. 80. 266 Tachado en el original: de ello se nota que el suelo original debe haberse encontrado en un nivel mucho más bajo. 267 Tachado en el original: entre ellas se hallaron algunos cráneos sin el esqueleto pertinente, fragmentos de tejidos, dardos y algunos objetos de madera. Ellos bastan para definir que estas capas corresponden al tiempo del Periodo C y, por tanto, a los contenidos principales del área funeraria b de la Huaca del Sol. Pero estaban demasiado alejados de esta para poder pensar que se trata de una sola área. 268 Tachado en original: o no usado para enterramientos en forma excesiva. 269 Nota de traductor: esta «x» no aparece en los planos o el perfil respectivos. 270 Esta planta crece en los valles de la costa peruana incluido el valle de Trujillo, pero antes crecía en más cantidad. 271 Nota de traductor: aquí debe haber una equivocación; véase arriba. 272 La botella con la cara de un dios en la lám. 10, fig. 18 y el cuenco en la lám. 10, fig. 19 podrían haber servido como objetos de culto. La zona noreste de la tumba, donde se había colocado la llama a modo de ofrenda, podría haber representado una zona dedicada al culto religioso de la tumba. La vasija en la lám. 10, fig. 21 parece ser profana por su representación, pero debe haber tenido un significado más profundo. El cántaro en la lám. 10, fig. 10 podría reemplazar a un prisionero de guerra sacrificado. La mayoría de estas vasijas se encuentran cerca de los dos cráneos de posibles sirvientes. 273 Compárese lám. 17, fig. 37 y 33, lám. 16, figs. 1-10. 274 Compárese No. 29 cerca del No.28 y No.30 cerca de 31, fig. 80. 275 Compárese fig. 2 con fig. 4, 10, etcétera. 276 Compárese figs. 3, 5, 7, 11, 15, 16; vasijas negras como en figs. 6, 9 y 19. 277 Compárese la figura en la lám. 10, fig. 15 con aquellas de la tela de Pachacamac, lám. 4, fig. 1; en algunas caras de animales, compárese las de la lám. 10, fig. 18, lám. 14, fig. 6 con Pachacamac, lám. 5, figs. 5, 11 y 12, lám. 6, figs. 8, 9, 12, etcétera. 278 Compárese arriba con la fig. 80; además, el plano de distribución de las vasijas en el contexto funerario (arriba, fig. 81c). 279 Compárese lám. 14, fig. 4. 280 Compárese fig. 15 de la misma lámina. 281 Nota de traductor: aparece en el dibujo en la esquina derecha inferior. 282 Compárese lám. 16. 283 Compárese lám. 14, fig. 4. 354

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