Las ruinas de Moche

321 Véase lám. 10, figs. 4, 5, 17; lám. 11, figs. 1-5, 7-8; lám. 12, fig. 7, entre otras. 322 Compárese la pieza en lám. 11, fig. 2 con la parecida en lám. 10, fig. 18 y lám. 11, fig. 7 con lám. 10, fig. 13. 323 En una vasija, la No.2756 de la colección, el silbato es la representación figurativa que presenta un mendigo que silba. 324 Una repetición idéntica de vasijas en muchos casos puede deberse a razones técnicas como por ejemplo, una industrial. Esta impresión se impone en los casos en de vasijas idénticas, del mismo molde y pintadas en forma diferente, encontradas en contextos funerarios, pero en forma separada. Esto ocurrió con las vasijas Nos.2658 y 3186 que representan una mujer sentada con un niño agachado a su lado que provenían de los contextos 35 y 24, bastante distanciados uno del otro. Las dos vasijas ilustradas en la lám. 11, figs. 9 y 10 son idénticas en su forma, pero difieren en su tamaño (en media pulgada). Si no fueron hechas en el mismo molde y la diferencia se debe al proceso de secado, ambas deben proceder de moldes genéticamente dependientes. 325 Compárese fig. 102 de No.2718 [CF 35]. 326 La ilustración de un vaso peruano en Chas. W. Mead, Supplement to American Museum Journal, July 1903, pl. I muestra una pieza muy parecida. 327 Compárese arriba p. 217, aunque el número indicado no corresponde. 328 Compárese lám. 11, fig. 10. 329 Compárese lám. 14, fig. 7. 330 Lagartijas circundadas por varias bolas aparecen en pinturas de algunas vasijas, véase abajo. 331 Compárese Pachacamac (lám. 5, figs. 1-4, lám. 4, fig. 2 y muchos otros del periodo cultural A). 332 Quizá se pueda recordar nuevamente que el sacerdote en la lám. 12, fig. 7 lleva dos placas pequeñas en cada oreja y un vestido con caras estilizadas. 333 La orejera en lám. 11, fig. 9 es parecida en el motivo, pese a que tiene otro origen. 334 Compárese lám. 10, figs. 3 y 11, lám. 12, fig. 9, lám. 14, figs. 1, 3 y 9. 335 Compárese lám. 6, fig. 4. 336 Compárese el diseño en el ribete de la lám. 11, figs. 6, 10 y 11. 337 Compárese la vasija en la lám. 7, fig. 9. 338 Compárese decoración de orejera de la lám. 11, figs. 9 y 10. 339 La aplicación simbólica de una figura zoológica por su relevancia matemática se presenta, por ejemplo, en la torsión de espiral del caracol como símbolo de Quetzalcoatl. 340 Figuras con cuatro o tres brazos de otro tipo se conocen del Perú en varios ejemplos, así en un tejido ilustrado en Wiener (Pérou et Bolivie, p. 66) y también recuerda a la lám. 14, fig. 6 aunque la relación con la esvástica es genéticamente improbable. 341 Compárese lám. 9, fig. 17 y las cabezas de dos botellas que forman un par [Nos.2681 y 2682] que fueron encontradas en la misma estructura funeraria. 342 Lagartija y bola aparecen juntos en uno de los dos «pilares del Sol» de Hatuncolla; véase Squier (Peru, p. 385). 343 Compárese No.3375, fig. 116 [CF 33]. 356

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