que Tello correctamente ubica lo que llama Chavín antes del surgimiento del estilo Mochica32. Es evidente que este problema tiene fuertes ingredientes políticos. Uhle se inclina por reconocer evidencias anteriores a su proto-Chimú en Ancón y Supe sin darse cuenta de que se trata del mismo material que Tello asigna a Chavín 33 . Queda por mencionar otro trabajo de Uhle publicado en forma póstuma en su idioma original alemán (Uhle, 1959) que se basa en un manuscrito escrito en Chile, entre 1917 y 1918. Es el tratado más general entre sus varios intentos fallidos por publicar una especie de historia general del Perú antiguo 34 . Discusiones estilísticas ocupan buena parte de este libro que según Uhle permiten relacionar lo que llama proto-Nazca con protoChimú y proto-Lima, pero su origen le parece ser uno norteño, en particular por sus paralelos arquitectónicos mayas —sobre todo Tikal y Copán— y señala también la distribución notable del proto-Chimú hasta Argentina (Uhle, 1956, p. 53). En una tabla presenta sus cálculos numéricos y coloca el inicio del proto-Chimú en 0-100 d.C., su final en 500 d.C. y la Huaca de la Luna entre 200-300; mientras que la Huaca del Sol, entre 300 y 400 d.C. (Uhle, 1956, p. 116). Una versión modificada se publica en la misma obra en la que cambia el inicio a 200-300 d.C.; para la Huaca de la Luna-Huaca del Sol entre 300 y 500 d.C. y el final a 600 d.C. (Uhle, 1956, p. 117). Estos cálculos, en particular el segundo, no distan mucho de aquellos manejados en la actualidad 35 , a pesar de que se basan en argumentos equivocados. En la década de 1920 comienza a vislumbrarse el cambio de protoChimú o Chimú a Muchik o Mochica en alusión al idioma extinto de la costa norte (Kroeber, 1926, p. 43; Tello, 1929, p. 25). Alrededor de 1924, Rafael Larco Hoyle (1901-1966) comienza a dedicarse a la formación de un museo en su hacienda Chiclín, en Chicama —cuya inauguración fue el 28 de julio de 1926—, tomando el ejemplo de su tío Víctor que terminó en la venta de sus colecciones al Estado por intervención de Tello en 1929 36 . Buena parte de esta y la nueva colección consiste en piezas que pertenecen al estilo mochica. Posteriormente, Larco Hoyle se convierte en el investigador más destacado de «los mochicas». 34
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