en su personificación divina. Vuela sobre cerros y valles, le chupa la sangre al hombre y le causa enfermedades 376 . Una serie de ilustraciones de vasijas de la colección muestran al murciélago en un aspecto algo diferente. De lo que se expuso arriba resulta que las figuras en la lám. 10, fig. 17, lám. 11, fig. 2, lám. 13, figs.2 y 5, y probablemente la de la lám. 10, fig. 18, representan la misma divinidad: el dios murciélago. En la lám. 10, figs. 17-18, lám. 11, fig. 2 y lám. 12, fig. 5 se resalta el carácter personal humano del animal en tal grado que no puede haber duda acerca de su verdadero carácter divino. En todo caso, esta divinidad fue una especie de dios de la muerte. Su representación frecuente con cabezas humanas cortadas y el cuchillo para matar (véase lám. 10, fig. 17, lám. 13, fig. 2) lo comprueban 377 . Además, ya se señaló en la descripción de la lám. 10, fig. 17 que el diseño rectangular sobre la camisa representa cabezas y, sin duda, se relaciona con la división rectangular del collar en la lám. 13, fig. 2. Desde esta perspectiva se comprende también la razón por la cual se había colocado la vasija de la lám. 10, fig. 21 al lado de otros utensilios relacionados con el culto (lám. 10, figs. 18-19). La pieza de la lám. 10, fig. 18 representa la cabeza del dios murciélago o el dios de la muerte como objeto de culto. La vasija en la fig. 21, en cambio, simboliza la actitud del murciélago como dios de la muerte al chupar la sangre de la cabeza de un hombre. Sorprende la analogía de un dios murciélago como dios de la muerte con otro correspondiente de América Central. La ilustración en Dieseldorff (Verhandlungen für Anthropologie, 1894, p. 576, lám. XIII) de una vasija lo muestra en el sitio de Copán. Llama la atención que en estas ilustraciones la membrana de la lámina nasal del murciélago que lleva una fila de púas en el Perú (lám. 10, fig. 17, lám. 13, fig. 2) esté claramente indicada. Por otro lado, el dios murciélago centroamericano también lleva un collar que lo identifica como dios de la muerte de un modo específico. En otro lugar (véase Seler, Zeitschrift für Ethnologie, 26, 1894, p. 580, figs. 1-2) este dios está representado en la actitud de cortar la cabeza de un hombre con un cuchillo de sílex 378 . En el trabajo citado, Dieseldorff habla de la representación de un combate entre el dios murciélago y el de la luz, Kukulcán, que aparece a menudo en forma de serpiente en el sitio de 325
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