Las ruinas de Moche

Algunas vasijas resultan curiosas por haberse encontrado sobre algunas tumbas a modo de marcadores. La mayoría de ellos están ilustrados en la lámina 19. Solo falta una vasija en forma de sapo. Sobre otra tumba se encontró un hacha de ocho pulgadas de largo, cuatro pulgadas de ancho y unas dos pulgadas de espesor, hecha de un canto rodado aplanado con hondonada, pulido en ambas caras y afilado en un extremo que es el único implemento de piedra en esta área funeraria (figura 84). Parece probable que fue colocada intencionalmente en la superficie encima de la tumba. Figura 84. Piedra (F3396 x 1/ 2) (4,6 x 10,0 cm). Entre estas vasijas hay dos de figuras humanas (lám. 19, figs. 2 y 7), cuatro figuras de animales (lám. 19, figs.1, 3, 6) y dos decorados con animales de modo superficial (lám. 19, figs. 8 y 9). Otras dos (lám. 19, figs. 4 y 5) llevan ornamentos más sencillos. Estas dos últimas son notables por otras características. La tumba, sobre la cual se había colocado la vasija de la figura 5 a unas seis pulgadas encima de la estructura a modo de marcador en el suelo, también contenía una botella idéntica entre las ofrendas. Ambas formaban un par que no tiene paralelo en toda el área funeraria. De ahí se reconoce una cierta intencionalidad de separar este par y colocar una botella en el contexto funerario y otra encima de esta. Esta intencionalidad de separación comprueba el propósito de colocar otras vasijas como marcadores sobre otros contextos respectivos. La otra vasija en la lám. 19, fig. 5 muestra una perforación en la base causada por un palo o una piedra, cuyos bordes exteriores están exfoliados. Además, el borde superior de la vasija está deteriorado en todo su contorno, en forma tan regular que no corresponde a daños causados por el uso común. Este deterioro más bien evoca la impresión de que el borde sobresalía por la superficie o podría haberse dañado por haberse pisado encima sin 234

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx