Las ruinas de Moche

fueron ofrendadas. Así ocurre en Pachacamac donde paquetes de púas y pedazos más grandes de estas conchas o valvas completas se hallaron en las manos de momias. Pedazos de cuero teñidos de rosado del tamaño de estas conchas, colocados sobre las cabezas de momias, probablemente eran sustitutos de las originales. Los indígenas de hoy en día aún poseen pedazos de esta concha y visitan las ruinas, como Pachacamac, para recogerlas ahí y usarlas luego como remedios «contra la sangre». Por ello esta concha se llama «conchicura» o «concha para la cura». La concha, por ende, servía para curar enfermedades, era una posesión muy valorada y una ofrenda bienvenida para los dioses. Según las creencias, su efecto fue beneficioso en general. De ahí se explica la frecuente imitación en forma de vasijas y adornos. En ambos casos, aparentemente estaba destinada a traer suerte al dueño o al menos surtir efecto beneficioso para el contenido de la vasija. Semejantes decoraciones no eran desplazadas en vasijas destinadas a la fermentación de la chicha (véase arriba fig. 16) que desempeñaba un papel esencial en las costumbres y en el culto de los antiguos peruanos. En este sentido, el uso de esto signo se parecía en algo al significado auspicioso del signo sheu, “vida”, que los chinos suelen colocar en objetos de uso común. Quizá también se pueda compararlo con los llamados «signos de vida» que algunas tribus de los indios norteamericanos colocan en objetos como adorno206. El área funeraria de dimensiones reducidas en «d»207, por los tiestos dejados en los bordes de las estructuras funerarias, pertenecía al mismo tiempo y a la misma forma cultural D como los contextos funerarios en «b». Lo mismo vale para algunos contextos funerarios en «i» al pie de la pendiente del Cerro Blanco saqueados en tiempos desconocidos. 4.3. Excavaciones en «e» al noreste de la Huaca del Sol El pie de la huaca está cubierto por tierra en todo su contorno por lo que no quería arriesgarme a emprender excavaciones sin éxito. Las condiciones eran más favorables en «e» al noreste de la huaca (véase lám. 1) a unos 30 pies al este del acceso antiguo a esta. Por tanto, realicé algunas 178

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