El plano de la lámina 1 muestra una planicie reducida sobre la cual se erigen la Huaca del Sol y la Huaca de la Luna. El Cerro Blanco137 se levanta en el este. Su pie está enterrado debajo de arena movediza, probablemente desde hace milenios. El límite septentrional de la mencionada planicie está formado por una roca alargada que sale de la superficie. Una acequia de unos 1,5 metros de ancho sale del río138 a media milla de distancia de las ruinas y constituye el límite occidental. Pasa por huertos y chacras y abastece con agua el pueblo de Moche que queda a cierta distancia. Hacia el sur no existe un límite marcado de la planicie. Un sendero pasa por ella de sur a norte por la parte frontal de la Huaca de la Luna, usado por burros y, con menor frecuencia, tropas de mulas. Llegan de Moche con destino a otros pueblos del valle que se ubican en la margen izquierda del río. Hoy en día los dos edificios, la Huaca del Sol y la Huaca de la Luna, delimitan la planicie en el este y el oeste, pero es de suponer que antes seguía más hacia el oeste. Es muy probable que la Huaca del Sol se construyera sobre una superficie sólida y segura, por lo cual el terreno hoy inundado de la margen izquierda del río 139 fue de consistencia más sólida cuando se erigió el edificio y se pareció a la de la planicie entre los dos edificios. Las inundaciones posteriores afectaron también el lado occidental de la huaca que probablemente tenía un aspecto parecido al oriental 140 . Debido a ello, toda la zona cambió de aspecto, lo que incluye probablemente el surco de la acequia que ahora pasa tan cerca del lado occidental de la huaca. Ambos edificios141 están separados por una distancia de unos 480 metros. La Huaca de la Luna sube por el pie arenoso del Cerro Blanco en su parte posterior mientras que su parte frontal en la margen de la planicie se dirige hacia la Huaca del Sol. La superficie de la planicie entre ambos edificios contiene algunos montículos poco vistosos y dispersos en forma irregular. Algunos de ellos están registrados en el plano de la lámina 1 con el signo «m». Están tan erosionados que apenas se reconocen estructuras de adobes, probablemente eran casas en su estado original. La superficie entre las dos huacas está cubierta por innumerables restos de arcilla, piedra y metal. Su mera presencia bastaría como evidencia de la existencia de un 148
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