nacionales (Junta Central Directiva), con la finalidad de posibilitar la creación de identidades colectivas capaces de gestar una personalidad política nacional que rompiera las diferencias sociales existentes. En aquella la disciplina y el orden eran las cualidades que más se fomentaban. El desfile de los miembros de la Sociedad Independencia Electoral hacia la Plaza de Acho, el 6 de agosto de 1871, en el cual «el silencio absoluto» era la consigna que se había dado «a la masa más grande que Lima ha visto organizada» y los discursos de los dirigentes, en los cuales se buscaba neutralizar la violencia, muestran el perfil del «ciudadano republicano» que la Sociedad Independencia Electoral propició en cada una de las asociaciones que aglutinó, a lo largo de todo el país152. La constante apelación a los rituales cívicos como desfiles convites colectivos, conmemoración de fiestas y la permanente presencia de su líder, Manuel Pardo —ya sea en persona o a través de la correspondencia — fue fortaleciendo la «comunidad política imaginaria» que la dirigencia civilista pretendió articular153. Es por ello que el ritual fundacional: proclamación del candidato, firma del acta, desfiles y convites se repitió intermitente en muchas de las principales ciudades del país154. En Huanta, por ejemplo, el club Electoral de la Provincia, encabezado por el comerciante Apolinario Vega, instaló su Junta Directiva el 9 de setiembre de 1871 y redactó la consabida acta en la cual un grupo de ciudadanos huantinos se adscribían a la candidatura del «ciudadano Manuel Pardo» por ser la única capaz de llevar a cabo la «reforma radical» que el país necesitaba. Las firmas de subscripción a dicha candidatura, al igual que en Lima, tenían al costado la actividad de cada subscriptor. En el universo de 101 firmantes del acta había propietarios, comerciantes, maestros de taller, burócratas, artesanos, agricultores, estudiantes y bachilleres de leyes, quienes, luego de la ceremonia en casa de su presidente, desfilaron por las principales calles de la provincia serrana. El grupo que se había reunido previamente el día de la independencia nacional consideraba «vital a los intereses generales del país y especialmente al adelanto y prosperidad de los pueblos del interior» el triunfo del candidato de la Sociedad Independencia Electoral155. Lo anterior mostraba cómo desde la lejana provincia serrana se evidenciaba el interés del grupo «decente y laborioso» por trabajar en aras del bienestar y el orden, no solo de su propia localidad, sino de todo el Perú. La elección del 28 de julio, como una de las fechas de reunión, muestra cómo los huantinos buscaban un entroncamiento histórico con la independencia del 97
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