que ha sido alimentado a lo largo de interminables décadas de frustrante historia republicana44. El viraje en los términos de la discusión, evidenciada en la vuelta a los viejos temas de historia política e intelectual anteriormente mencionados, puede mostrar, sin embargo, que los nuevos vientos renovadores y cuestionadores de los antiguos paradigmas desatados en otros países también han llegado al Perú. El renovado interés hacia los estudios de pensamiento político de la década de 1980 ha coincidido con las discusiones historiográficas que en Estados Unidos y Europa están buscando rescatar, desde diferentes posiciones ideológicas, los temas y fuentes de la historia política y de la historia intelectual. Dentro de este contexto revisionista un exannalista, como François Furet, ha llegado a afirmar enfáticamente que la historia política es «la verdadera novela de las naciones» y, en consecuencia, debe de ser rescatada de la posición marginal a la que ha sido relegada45. La discusión con los actuales detentadores de la tradición historiográfica, «los nuevos historiadores», es el próximo paso a dar en la tarea de desmitificación y comprensión de nuestro pasado histórico46. ALCANCE DE ESTE ESTUDIO Este trabajo pretende colaborar en la ruptura del «habitus» de desdén y desconocimiento, frente a la historia política y de las ideas que por décadas ha existido en el Perú. Es por ello que mi investigación se ubica en el campo de la tan desdeñada historia político-intelectual peruana. Resulta obvio señalar, por otro lado, que las ideas y evolución política por analizar serán contextualizadas dentro del ambiente socioeconómico que las propició y estimuló. Es evidente que la visión inocente de ideas autogeneradas en un «nirvana intelectual», descarnado de la realidad, no puede ser sostenido en la actualidad. Por otro lado, un trabajo como este puede colaborar en la comprensión de las ideas políticas que por esos años circularon y fueron procesadas por las élites latinoamericanas decimonónicas y del temprano siglo XX. De esta manera, se podrá llenar un vacío historiográfico, respecto al conocimiento de las formas políticas tradicionales e importadas que se implementaron no solo en el Perú, sino también en Latinoamérica47. Mi trabajo es novedoso porque realiza un análisis político-intelectual, en la larga duración que pocos historiadores en el Perú se han propuesto llevar a cabo48. Mis metas principales son, primero, retomar y continuar la discusión historiográfica sobre la génesis de la burguesía peruana y su 44
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