atrevidas y brillantes. Y nuestras generaciones universitarias han llevado así, dentro del cerebro, entendiéndose no sé cómo, ideas metafísicas y lógicas viejas mezcladas con ideas juveniles…La Metafísica escolástica y la Metafísica de Ahrens, daban vuelta en nuestros cerebros en la más contradictoria e inexplicable unión» (El Ateneo de Lima, año I, I, p. 14). 594 «Nuestra ciencia ha sido, pues, doble y contradictoriamente idealista. Como nuestra raza que, hija de incas fabulosos, de conquistadores fantásticos, de libertadores radiantes es víctima de todos los idealismos» (El Ateneo de Lima, año I, I, p. 15). 595 «Se salía de las Universidades, con el cerebro lleno de hermosas concepciones, con las que se iba, en poco tiempo a engrandecer la patria; pero luego al llegar a la realidad, al querer aplicar algunas de las hermosas teorías, resultaba que no servían para el caso, que no ajustaban a la realidad, que los hechos las rechazaban brutalmente» (El Ateneo de Lima, año I, I, p. 17). 596 «En nuestras universidades, hemos aprendido hermosos sistemas perfectamente construidos con ideas hechas de una pieza, admirablemente seguras y tranquilas. Teníamos teorías jurídicas, políticas y sociales de todo género, con las que cogíamos a la humanidad y la organizábamos, con gran facilidad y precisión, en sociedades libres, tranquilas y felices, toda merced a la eficacia de unos cuantos principios» (El Ateneo de Lima, año I, I, p. 17). 597 «…es ya tiempo que demos paz a nuestras inteligencias, renunciando a esos idealismos que estérilmente se combaten dentro de nosotros…Y curada nuestra ciencia del exagerado idealismo que la ha esterilizado, se curará también el de nuestra raza. La curación de nuestra raza enferma, fatigada, debemos comenzarla por la cabeza porque es dentro de ella que tenemos esta fantasía soñadora y desequilibrada que nos arrastra … a todas las aventuras del pensamiento y de la vida» (El Ateneo de Lima, año I, I, p. 16). 598 «La patria peruana, SS., nuestra patria está profundamente necesitada de verdad: la fantasía, la quimera, que son la mentira de los buenos; la farsa que es la mentira de los malos: han traído a nuestra patria a la postración en que hoy se halla: salvémosla SS. a fuerza de verdad» (El Ateneo de Lima, año I, I, p. 25). 599 «Sobre un positivismo fuerte y sobrio, tendremos así un idealismo sano, racional, no quimérico y desequilibrado; tendremos el gran idealismo que se desprende de este soberano principio, hoy por casi todos los hombres reconocido: la concepción final del universo debe de ser esencialmente religiosa» (El Ateneo de Lima, año I, I, p. 21). 600 El valor y el volumen de los principales productos exportados entre los años 18801910, azúcar, algodón, lana, alpaca, café, plata, cobre y caucho, son analizados detenidamente por Thorp y Bertram (1985, p. 34 y Apéndice I respectivamente). 601 Los autores observan cómo el crecimiento de las exportaciones se dio conjuntamente con la diversificación económica y la industrialización. 602 Para este punto ver Bonilla (1980, p. 79), Klaren (1976), Yépez (1972, pp. 38-39) y Dávalos y Lissón (1941). 603 La producción de azúcar, que experimentó un importante declive debido a la Guerra del Pacífico, evidenció una gran expansión luego de la consolidación del régimen cacerista. Mientras que para inicios de este los volúmenes de exportación bordeaban las 299
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