Excelentísimo Jefe Supremo de la República del Perú Sr. Don Nicolás de Piérola a la Asamblea Nacional de Ayacucho (Panamá, 1881). 454 Desde el momento en que Lima fue tomada por las fuerzas de ocupación se dio una intensa actividad en los círculos políticos, económicos e intelectuales de la ciudad, con la finalidad de tomar decisiones respecto a la suerte de la capital de la República. Para este punto, ver Guerra (1991, pp. 150-168). 455 Dentro del grupo de los 113 notables figuraban civilistas renombrados como: Aurelio Denegri, Pedro Correa y Santiago, Ramón Ribeyro, Manuel M. Gálvez, Camilo Carrillo, José Basaigoitia, Juan Ignacio Elguera, Ignacio de Osma, Isaac Alzamora, José Nicolás Hurtado, Enrique Marriot, Felipe Arancibia, Elías Mujica, Ricardo Espiell, entre otros. Aparecían, también, miembros y simpatizantes del Partido Nacional, que apoyó a Prado, como: Alejandro Arenas, Manuel F. Benavides, Antonio de la Haza, Norberto Eléspuru, Buenaventura Elguera y el general Gonzales de la Cotera. Personalidades políticas e intelectuales de renombre como: Manuel Atanasio Fuentes, Mariano Felipe Paz Soldán, Mariano Nicolás Valcárcel, Manuel Odriozola, Manuel Gonzales la Rosa, Agustín La Rosa y Toro, Luis B. Cisneros y miembros importantes de la élite económica limeña, como el hacendado cañero Dionisio Derteano, y el comerciante y propietario Manuel Leca [«Acta de la reunión del 22 de febrero de 1881» en Francisco García Calderón (1949, p. 55). 456 Una prueba de que la junta intentaba articular una nueva coalición política, cívicanacional, con apoyo de sectores medios y populares, puede darla el testimonio de Paz Soldán: «Una vez reunidos esos dos grandes y numerosos grupos, (Denegri y La Cotera), de más de 150 ciudadanos que representaban todas las clases sociales de la capital, desde el artesano hasta el más rico capitalista, desde el profesor de primeras letras hasta…hombres de Estado…deliberaron con toda tranquilidad sobre las circunstancias políticas de su desgraciada patria…». M. F. Paz Soldán, El presidente García Calderón, (Lima, s/f). 457 La convocatoria «a los ciudadanos de todas las opiniones políticas» tenía por finalidad «la proclamación de la Carta Fundamental del Estado y la formación de un Gobierno que la representase y sostuviese». Los ciudadanos que «por sus relaciones con los diferentes partidos políticos pudiesen emprender, con buen éxito, la urgente tarea de contribuir activamente a unificar la República, bajo la sola y sana idea del Régimen legal» serían la vanguardia de «un país unido bajo de una sola idea y marchando a un sólo fin» («A los Pueblos de la República» en García Calderón, 1949, p. 65). 458 Sobre el gobierno de la Magdalena y su difícil relación con el invasor ver Basadre (1983, VI, pp. 268-273); para un análisis de la coyuntura y de las tareas políticas propuestas por el presidente provisorio, ver Mensaje de S. E. el Presidente Provisorio de la República Dr. Francisco García Calderón al Congreso Extraordinario de 1881. Para una aproximación biográfica a Francisco García Calderón, ver Guerra (1991, pp. 174-195). 459 Patricio Lynch, apodado el «Barón Rojo», por las brutales incursiones que comandó sobre la costa norte peruana y que tuvieron por finalidad la destrucción de parte importante del aparato productivo costeño, sustituyó a Manuel Baquedano en el gobierno de los territorios ocupados. Para una aproximación a Lynch y al rol que jugó durante la guerra y ocupación ver, José Toribio Medina, El Vice-almirante Patricio 243
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