legislativa, que costó aproximadamente 60 000 soles, fueron hechas por Manuel Costas, 200 soles; Manuel Candamo, 10 000 soles; José Unanue, 10 000 soles; Ignacio de Osma, 2000 soles; y Enrique Canaval, 6000 soles (Martín, 1977, p. 28). Cabe señalar que Canaval, dueño de la hacienda Paramonga, representaba al emergente grupo de los exportadores azucareros costeños. 397 Costas, junto con otros partidarios, mantuvieron a Manuel Pardo al tanto de la evolución de la campaña electoral: «Este vapor lleva muchas cartas dándole cuenta y aviso de todo lo que se ha hecho y se espera hacer con la contienda principiada... Todo está saliendo bien... todo lo que Ud. ha querido que se haga se ha hecho a pedem littere» (Manuel Costas, Lima, 5 de setiembre de 1877, AMP, CMP). Por otro lado, desde Chile, la labor de coordinación política entre Pardo y sus partidarios era intensa: «Comunícame el estado en que se encuentren tus trabajos personales sobre cada uno de los diputados que deben decidir de tu calificación... No omitas los pasos que puedas dar sobre los contrarios... Dile a Enrique Canaval que haga lo mismo y tú y el hagan uso de mi nombre siempre que lo crean útil» (Manuel Pardo al candidato civilista Carlos Elías, Santiago, 2 de marzo de 1878, AMP, CMP). 398 Riva-Agüero, luego del alejamiento temporal del presidente del partido Manuel Costas, se encargó de proseguir la reorganización del civilismo. Respecto a lo anterior, comunicaba a Pardo: «Dentro de pocos días quedará constituido el Centro... sobre la base de la Junta Central última... el mismo se encargará de la correspondencia con los amigos y nos reuniremos con frecuencia para los acuerdos respecto a lo que debe hacerse, especialmente en materia de calificación y dirección de la prensa a fin de uniformizarla si es posible… he contestado a Schreiber que le mandaremos 80 soles mensuales. Más que esos periodiquillos creo necesario el envío a las provincias de El Nacional, El Comercio y La Opinión... (se debe) luchar por ir formando la opinión y hacer conocer en todas partes el sistema de arbitrariedad del actual gobierno. Yo mantengo frecuente correspondencia con los amigos de Piura, Cajamarca, Ancash e Ica... los amigos del norte me acribillan a cartas y parecen estos en muy buen sentido... estoy decidido a no omitir medio ni paso alguno, y a luchar hasta quemar el último cartucho. Desde mayo tendré mi casa abierta todas las noches a los amigos y los agasajaré cuanto pueda» (José de la Riva-Agüero, Lima, 16 de enero de 1878, AMP, CMP). 399 Para el rol jugado por los departamentos del sur, durante la campaña electoral de 1871-1872, ver Mc Evoy (1994b). La ruina económica del fiel aliado Manuel Costas estuvo relacionada con la contracción de la economía lanera en el surandino. Era probablemente debido a la difícil situación económica que atravesaba su región, que Costas, en carta a Pardo, le comunicaba no solo que el negocio de las lanas estaba «por los suelos» sino que otro aliado sureño, el senador y hacendado Miguel San Román tenía «miedo a los gastos» de campaña y se encontraba «realmente sin poderlos hacer» (Manuel Costas, 22 de setiembre de 1877, AMP, CMP). 400 «Las provincias son víctimas de la soldadesca porque el gobierno se ha propuesto vencer en el campo eleccionario y entiende que no lo logrará. En Lima se le pusieron guardias a Espiell... después se han colocado en casa de don Ignacio Elguera, Osma y Pareja. Aquí (Callao) harán lo mismo, puesto que han suspendido al Alcalde y a síndicos primero…». (Juan D. Rivera, Callao, 19 de setiembre de 1877, AMP, CMP). 235
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx